
Tras un proceso de renovación el Museo abre, de nuevo, sus puertas con un viaje por la historia de la ciudad de Madrid, desde la prehistoria hasta el establecimiento de la Corte.
La remodelación abarca, además de la exposición permanente, a otros espacios como las salas de San Isidro, el patio renancista, el jardín arqueobótanico o el almacen visitable.