Preguntas frecuentes sobre la bicicleta en la ciudad

Preguntas más frecuentes

La circulación de bicicletas por las aceras y zonas peatonales está prohibida salvo en las zonas habilitadas al efecto. En las calles de prioridad peatonal las bicicletas deberán circular a velocidad moderada y los peatones tendrán siempre prioridad. Si la distancia entre el ciclista y los peatones no puede ser como mínimo de 1 metro, el ciclista deberá descender de su vehículo y circular andando para garantizar la seguridad de los peatones.

No es obligatorio el uso de prendas reflectantes en vías urbanas, pero resulta útil para la circulación nocturna o de baja visibilidad. En estas circunstancias, lleva siempre reflectantes en tu bicicleta, pues la luz de los faros de los vehículos a motor en ciudad detecta antes la bicicleta que el cuerpo del ciclista.

Por supuesto que sí. La bicicleta es un vehículo más, con los mismos derechos y las mismas obligaciones que los demás. Es importante conocer las normas de circulación antes de usar la bici para desplazarse.

Al tratarse de un vehículo más, también pueden sancionarse sus infracciones. La nueva Ordenanza de Movilidad de la Ciudad de Madrid señala que las infracciones serán sancionadas de conformidad con lo que establece la nueva Ley estatal sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

  • Los ciclistas, como el resto de conductores de cualquier tipo de vehículo, deben respetar la Ley de Tráfico
  • Entre otras cosas no se puede conducir ningún vehículo, incluidas bicicletas:
  • Utilizando cascos o auriculares conectados a aparatos de sonido.
  • Utilizando el teléfono móvil.
  • Habiendo consumido bebidas alcohólicas, estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes u otras sustancias análogas con las mismas restricciones que el resto de conductores.

Si somos ciclistas urbanos y utilizamos la bicicleta como vehículo de transporte para ir a trabajar, visitar a los amigos, ir al cine o cualquier otro destino, la ropa que debemos llevar es la que nos apetezca en cada momento. No obstante, hay algunos consejos interesantes relacionados, fundamentalmente, con las condiciones meteorológicas:
La bicicleta no debe condicionar la manera de vestir siempre y cuando permita manejar la bici con comodidad.

  • Cuando hace buen tiempo es aconsejable que el tejido en contacto con el cuerpo sea de algodón o de algún material técnico que transpire y sea cómodo (una camiseta o camisa ligera, aunque por encima utilicemos una chaqueta o jersey de otro material, no importa, lo principal es la primera capa). El calzado: aunque cualquier tipo de zapato funciona, una suela de goma resbala menos sobre el pedal que una suela de cuero. También es aconsejable el uso de gafas de sol para no deslumbrarnos.
  • Cuando hace mal tiempo. Pedalear es una excelente forma de entrar en calor los días de frío. La transpiración también es importante y debemos procurar que el tejido más cercano al cuerpo sea de algodón o de algún material técnico que transpire y sea cómodo. Las capas adicionales de prendas de abrigo, en función de la temperatura, deberán permitirnos manejar la bicicleta con comodidad. Con temperaturas muy bajas es importante proteger las manos con unos guantes,  el cuello con un pañuelo o bufanda y los pies con calcetines un poco más gruesos. Una gorra es opcional. Las prendas largas, abrigos o gabardinas, no son recomendables ya que restan mucha movilidad, y los chubasqueros, capas o similares que utilicemos para protegernos de la lluvia, deberán ser transpirables para no terminar mojados por dentro.

La regla general, tomada de los esquiadores, es abrigar el cuerpo con algo que retenga el calor y cortar el viento con una prenda aislante.

El Reglamento General de Circulación dice que "los ciclos, que por construcción, no puedan ser ocupados por más de una persona podrán transportar, no obstante, cuando el conductor sea mayor de edad, un menor de hasta siete años en asiento adicional que habrá de ser homologado cuando así se determine reglamentariamente".

De acuerdo con el Reglamento General de Circulación el reflectante rojo trasero es obligatorio a todas horas, mientras que los reflectantes amarillos que son colocados en las ruedas son opcionales.
Igual que los coches, el ciclista tiene obligación de llevar encendida la luz delantera y trasera cuando circula por la noche (o al anochecer). La luz delantera tiene que ser blanca mientras que la luz trasera tiene que ser roja.
La luz de dinamo está homologada, pero la desventaja que tienen las que no llevan acumulador es que al detenerte en un Stop o ante un semáforo rojo, la luz trasera se apaga y disminuye nuestra visibilidad para terceros. Las luces a pilas y las dinamos con acumulador no se apagan al dejar de pedalear, por lo que representan una mejor opción.
Siempre es recomendable utilizar el sentido común y disponer de buena visibilidad e iluminación cuando salimos en bicicleta por la noche. Para ser visibles también podemos utilizar prendas, bolsa, mochila o alforjas que tengan una cinta reflectante.
No olvidemos, lo importante es hacernos ver por los demás.

Un mayor uso de la bicicleta puede llevar implicado un mayor número de robos. Hay algunos consejos que conviene seguir para evitar convertirnos en víctima de uno:

  • Ubicación: Evitar los lugares escondidos. Es mejor que la bici esté a la vista, donde las personas de paso hagan de vigilantes circunstanciales. Siempre que sea posible, conviene utilizar un aparcabicis, sobre todo los de tipo U invertida. Si no es posible, se debe buscar un punto fijo que no moleste a los peatones ni dañe los árboles. Por la noche, es más seguro no dejar la bicicleta en la calle.
  • Tipo de cierre: Lo mejor es llevar dos candados, uno de tipo U rígido y otro del tipo pitón. Con el primero, se atan la rueda delantera y el cuadro al aparcabicis. Con el segundo se encadenan la rueda trasera y el cuadro entre ellos o al aparcabicis, si es posible. Conviene evitar los candados de espiral para esta función ya que se cortan con bastante facilidad con una cizalla. Los de espiral sólo sirven para disuadir y se suelen utilizar para amarrar el sillín al trasportín. En una bici urbana es recomendable cambiar los cierres rápidos (de las ruedas y de la tija del sillín) por cierres fijos, más difíciles de maniobrar y robar. Siempre será más económico disponer de unos buenos candados que tener que comprar otra bicicleta.
  • ¿Cuándo atarla?: Hay que atarla siempre, incluso para unos pocos minutos. Una bici mal atada puede ser robada en segundos.
  • Prevención: Es aconsejable apuntar el número de bastidor de la bici (situado normalmente en la parte baja del cuadro) y guardar la factura de compra. Así, tendremos más posibilidades de recuperarla al denunciar su robo. Cuando exista un sistema de registro municipal de bicicletas, debemos inscribirnos.

City bike, bici de ciudad, bicicleta urbana, de paseo, mixta, híbrida, plegable son algunos de los nombres que se le suele poner a la bicicleta que utilizamos en el entorno urbano. Una bici que queramos emplear para andar por la ciudad precisa algunos componentes indispensables que detallamos a continuación:

  • El cuadro de barra alta o barra baja, dependerá de las preferencias de cada uno. Una bici con barra baja permite que podamos bajar y subir de la bicicleta con mayor comodidad y facilidad. Lo importante es que nos sintamos cómodos.
  • Luces y reflectantes: es muy importante la utilización de las luces delanteras y traseras. Si bien en ciudad suele haber suficiente luz para ver por dónde vas, la función más importante de las luces de la bicicleta en ciudad es la de que seamos vistos. Además de luz, es aconsejable que la bici esté equipada con reflectantes.
  • Cubre cadenas: aconsejable para que no nos ensuciemos la ropa y evitemos que se nos enganche, lo que podría traducirse en una pérdida de equilibrio, con el consecuente accidente, además de ver nuestra prenda estropeada.
  • Cambios: No necesitamos tener 21 velocidades a no ser que preveamos recorridos muy exigentes, lo que no suele ser muy habitual en ciudad. Para una bicicleta de uso urbano, con 3, 5 ó 7 velocidades suele ser suficiente.
  • Guardabarros delanteros y traseros: En caso de lluvia evitan que nos salpique el agua.
  • Sillín confortable: Se ofrecen a la venta distintos diseños y anchuras. Lo importante es que estemos cómodos. Su importancia es tal, que hay quien asegura que en el sillín nunca debemos ahorrar en gastos.
  • Manillar: Importante que lo podamos ajustar (altura) para obtener una posición cómoda. En la ciudad no estamos compitiendo, así que lo importante es la comodidad, no la aerodinámica.
  • Cubiertas: Las cubiertas deben ser resistentes a los pinchazos. También es recomendable que entre los radios tengan un reflectante que de noche nos permita ser vistos desde el lateral.
  • Timbre: Para avisar de nuestra proximidad. Podemos usar el timbre o nuestra propia voz.

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