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Participación Ciudadana en el Ayuntamiento de Madrid

Haciendo hincapié en que el modelo de participación ciudadana de la ciudad de Madrid no afecta o implica únicamente a lo que es su Dirección General de Participación Ciudadana, sino a la totalidad del Ayuntamiento de Madrid, las líneas estratégicas del modelo adquieren en la Dirección General de Participación Ciudadana unos aspectos concretos:

  • El fomento del asociacionismo y el fortalecimiento del tejido asociativo de la ciudad.

    El modelo de participación establece un registro de entidades, en el que estarán inscritas todas aquellas que tengan sede social en Madrid y que desarrollen actividades en la ciudad, sin perjuicio de que su actividad transcienda los límites del territorio municipal.

    También se arbitran instrumentos tales como la declaración de utilidad pública municipal; las ayudas y subvenciones; la colaboración entre las entidades asociativas y el Ayuntamiento a través de convenios; la posibilidad de utilización de locales, instalaciones y canales de comunicación municipales por parte de los vecinos y las entidades asociativas...


  • La coordinación de los órganos permanentes para la participación ciudadana.

    El modelo establece los siguientes órganos estables para canalizar la participación:
    - Los Consejos Sectoriales. Son los órganos para la participación ciudadana en las grandes áreas de actividad municipal: desarrollo y empleo, servicios sociales, rehabilitación urbana...
    - Los Consejos Territoriales de Distrito. Se configuran como los órganos básicos para la participación ciudadana, ya que el distrito es el ámbito más cercano al vecino, y cuentan con representantes de las asociaciones de vecinos con implantación en los distintos barrios y de las restantes asociaciones más representativas.


  • El desarrollo del sistema de participación individual y de la e-participación.

    El modelo apuesta por la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) al servicio de la participación individual de los vecinos, con el desarrollo de instrumentos que, basados en ellas, faciliten la participación ciudadana en el diagnóstico de situaciones, en la valoración de los servicios municipales que reciben y en la formulación de políticas públicas, con fórmulas ágiles y rápidas de participación (consultas ciudadanas, sondeos de opinión, encuestas de satisfacción de los usuarios de servicios...), que den a conocer directamente sus opiniones y sugerencias sobre cómo mejorar la calidad de vida de la ciudad, distrito o barrio en el que viven.


  • La promoción y consolidación de la participación ciudadana en los procesos de corrección de los desequilibrios socioeconómicos de la ciudad.

    En este caso la estrategia se plasma en instrumentos novedosos: los planes especiales de inversión y actuación territorial, los planes de barrio y los planes de equipamientos. Son programas de intervención territorial que, desde la participación activa de los ciudadanos en todas las fases del proceso, tienen por objeto desarrollar actuaciones (dotaciones, equipamientos, infraestructuras, programas sociales, etc.) en aquellos distritos, barrios y zonas que las precisen, con los objetivos de alcanzar la convergencia y la cohesión territorial y social de la ciudad.

    La característica fundamental que distingue estos planes de otros planes de inversión, es el proceso participativo que los acompaña, desde su diseño hasta su evaluación final. Con estos planes, el Ayuntamiento de Madrid ha creado nuevos espacios para la participación, en el que los ciudadanos pueden dar a conocer sus demandas, formular sus propuestas y corresponsabilizarse de los proyectos y soluciones que se adopten. La participación activa de la ciudadanía en los planes especiales de inversión se realiza a través de las asociaciones vecinales de los distritos y de su Federación Regional, integrantes permanentes de las mesas de trabajo de cada plan y de las posteriores comisiones ciudadanas de seguimiento de los respectivos planes.

    La participación ciudadana se extiende no sólo a los contenidos concretos de los planes, sino a la decisión sobre qué distritos, barrios o zonas son o serán objeto de los planes, teniendo en cuenta tanto los aspectos objetivos como las necesidades subjetivas expresadas por los vecinos. El resultado es que en estos planes las actuaciones propuestas son siempre actuaciones que previamente se han consensuado con sus destinatarios, es decir, con los vecinos, lógicos conocedores de las necesidades del entorno donde se desarrolla su vida cotidiana.

    El proceso de participación ciudadana en la elaboración y gestión de estos planes los dota de un elemento diferenciador, por cuanto que, en ocasiones, la visión que se tiene desde las Administraciones no coincide con la que se tiene desde la sociedad, compatibilizando el punto de vista técnico-administrativo, con el conocimiento cercano y cotidiano que los responsables políticos y vecinos tienen sobre sus problemas, necesidades y carencias.

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