Revise cada cierto tiempo el estado del tejado, de las bajantes de agua de edificios y de los desagües próximos.
Si una vez que ha comenzado a llover, el agua cae de manera persistente y torrencial, piense que el riesgo de inundación existe.
Retire del exterior de su vivienda aquellos objetos que puedan ser arrastrados por el agua.
Si llegara a inundarse la vivienda, es fundamental abandonar cuanto antes los sótanos y plantas bajas y desconectar la energía eléctrica utilizando linternas para el alumbrado.
Si se encuentra en el campo, aléjese de ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, evitando a su vez atravesar vados inundados. Diríjase a los puntos más altos de la zona.
Manténgase informado a través de la radio.
Si está viajando, preste especial atención a los torrentes que cruzan las carreteras.
No utilice el coche cuando exista peligro de inundación.
Siga las indicaciones de Protección Civil. Ante una situación delicada, contribuirá a que las tareas de salvamento se realicen con mayor rapidez.