2021 Año Sabatini

Puede consultar la programación del Año Sabatini en https://sabatini2021.com/

En 2021 se cumplen 300 años del nacimiento, en Palermo, del arquitecto e ingeniero Francisco Sabatini (1721-1797). Se trata de una destacada efeméride para Madrid, al ser Sabatini una figura fundamental para la configuración de la ciudad, así como para la comprensión de su desarrollo arquitectónico y urbanístico. 

La importancia de Sabatini para la arquitectura madrileña y su condición de creador de algunos de los monumentos que hoy son emblema de la ciudad, han impulsado al Ayuntamiento de Madrid a celebrar el Año Sabatini, mediante la organización de un amplio programa de actividades culturales.

La Dirección General de Patrimonio Cultural, dentro del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, es la responsable de su diseño y ejecución. La conmemoración de este tricentenario ofrece así una ocasión única para difundir el patrimonio cultural de Madrid a través de una figura histórica de la mayor relevancia, nacional e internacional, permitiendo al tiempo desarrollar a la Dirección General de Patrimonio Cultural sus competencias de investigación, conservación y puesta en valor de los bienes culturales.

Programación

Puerta de Alcalá

El programa del Año Sabatini, integrado por recorridos guiados, itinerarios teatralizados, visitas-taller, ciclos de conferencias y conciertos, así como de una exposición temporal, profundiza en el conocimiento y favorece el disfrute público de la figura y obra del arquitecto que trasformó Madrid en la capital de la Ilustración española.

Para trasladar a la ciudadanía los valores culturales (históricos, arquitectónicos, urbanísticos, etc) del legado de Sabatini se ha diseñado un nutrido programa cultural que cuenta con una página web especifica (sabatini2021.com). En este micrositio los ciudadanos podrán encontrar tanto información sobre el arquitecto y su obra como sobre las actividades que forman parte de la conmemoración. 

El programa de actividades del Año Sabatini, de carácter completamente gratuito, tiene un aforo de 77.000 plazas, susceptible de ampliación en virtud de la modificación de la normativa sanitaria (covid).

  • Gratuito

Fecha

2021 Año Sabatini www.madrid.es 26/05/2021

La oferta de las actividades de la conmemoración se producirá a lo largo de todo el año

La oferta de las actividades de la conmemoración se producirá a lo largo de todo el año.

Exposición

La exposición “El Madrid de Sabatini. La construcción de una capital europea (1760-1797)” es un ejercicio de investigación y difusión de la figura de Francisco Sabatini y de su obra, que supone el estudio tanto de su producción arquitectónica como el análisis de los espacios de poder del siglo XVIII; el sentido político de la arquitectura y la relación existente entre la construcción y la imagen de un estado y de su capital. Para ello, el discurso expositivo se articulará a partir del diálogo entre piezas históricas y reconstrucciones arquitectónica contemporáneas. Mediante este diálogo la muestra explica la interacción entre arquitectura y monarquía, espacio y poder, abordando no solo los proyectos más importantes realizados por Sabatini para la ciudad de Madrid, sino también el modelo de Estado, nación y sociedad que Carlos III intentó implantar con la transformación de su capital, convertida en reflejo y voluntad de su majestad.

Actividades gratuitas relativas a la exposición

  • Visitas guiadas para adultos "MADRID UNA CIUDAD PARA LA ILUSTRACIÓN"

Itinerario guiado a la exposición, un proyecto expositivo singular que presenta un análisis histórico y gráfico de la metamorfosis operada en la ciudad desde la llegada a Madrid desde la llegada a Madrid del discípulo de Luigi Vanvitelli hasta su cese en funciones como Primer Arquitecto de Carlos IV. La vida y carrera profesional de Sabatini se exponen en la muestra mediante el análisis de más de un centenar de documentos de época -mapas, planos, dibujos, etc.- y la exhibición de obras de arte de primera magnitud -óleos de Goya o Mariano Salvador Maella, entre otros. No obstante, en la exposición, la verdadera protagonista es la ciudad de Madrid.

  • Visitas guiadas para familias "SABATINI, ARQUITECTO DEL REY"

Este recorrido por la exposición “El Madrid de Sabatini” diseñado para familias reflexiona no solo sobre la vida y producción arquitectónica del maestro italiano, protagonista de la muestra, sino también sobre la configuración de las ciudades a lo largo del tiempo. El Madrid que Sabatini contempló cuando llegó a la capital, la ciudad que soñó y la que finalmente nos dejó serán el hilo conductor de una experiencia didáctica en la que la contemplación de obras de arte y reconstituciones gráficas contemporáneas facilitarán la inmersión de niños y adultos en una ciudad diseñada al servicio del rey.

  • Talleres didácticos para niños “ARQUITECTOS DE PAPEL” Taller recomendado para niños mayores de 6 años.

Partiendo del contexto que proporciona la exposición “El Madrid de Sabatini. La construcción de una capital europea (1760-1797)”, los participantes en el taller podrán descubrir a través del diálogo y el juego, la vida y las principales obras del ingeniero siciliano, así como los elementos que definen la profesión de arquitecto. Todo ello mediante una metodología interactiva que, a través de reproducciones de dibujos de época y del empleo de la técnica pop up, facilitará a los más pequeños el disfrute de una parte sustancial del patrimonio arquitectónico madrileño.

Para participar en estas actividades es necesaria la inscripción previa en la página web: https://sabatini.reservaspatrimonio.es/

Francisco Sabatini

Francisco Sabatini (Palermo, 1721 – Madrid, 1797)

Arquitecto e ingeniero militar al servicio de los monarcas Carlos III y Carlos IV, fue una figura capital en la segunda mitad del siglo XVIII español y particularmente en la ciudad de Madrid.

Formado en la Academia de San Luca de Roma, fue allí discípulo del gran arquitecto e ingeniero napolitano Luigi Vanvitelli, a cuyas órdenes trabajó más tarde en Nápoles y con cuya hija se casaría después, ya residente en Madrid. En 1659 Carlos de Borbón hereda el trono de España bajo el nombre de Carlos III y entre su corte italiana escoge a Sabatini como ingeniero militar y arquitecto, dejando en Nápoles a las dos grandes figuras del momento, Vanvitelli y Ferdinando Fuga, cuya influencia sería también decisiva en la obra de Sabatini.

En Madrid al nuevo monarca le decepcionó el Palacio Real, cuya obra estaba casi terminada; despidió a su arquitecto, Juan Bautista Sachetti, y le sustituyó por Sabatini al frente de la Oficina de Palacio con la misión de remodelar su aspecto exterior y acondicionar su interior. Sabatini reordenó la fachada, dirigió la instalación y decoración del interior del palacio (diseñando, entre otros elementos, una nueva escalera principal), amplió el edificio hacia el sur con dos nuevas alas (de las que solamente llegó a terminar una de ellas) que darían lugar al actual Patio de Armas; proyectó una ampliación hacia el norte (nunca realizada) y construyó las caballerizas reales en el extremo norte del recinto palacial, con capacidad para quinientos caballos.

Pero con Sabatini la Oficina de Palacio acumuló competencias mucho más allá de la obra del Palacio Nuevo para extenderse a la reordenación de sus alrededores (entre cuyas obras destaca el Palacio de los Secretarios de Estado, que hoy se conserva parcialmente y sirve de sede al Centro de Estudios Políticos y Constitucionales), a los diversos Reales Sitios, y a la misma ciudad de Madrid. Entre los primeros encargos de Carlos III se encuentran los sepulcros de Fernando VI y Bárbara de Braganza en la iglesia de las Salesas Reales. Casi inmediatamente diseñó y dirigió las obras de la Casa de la Aduana, monumental edificio en la Calle de Alcalá que hoy ocupa el Ministerio de Hacienda. Al mismo tiempo realizó uno de los proyectos fundamentales del reinado carolino: las Instrucciones de alcantarillado, empedrado y limpieza de la corte, consistente en la instalación de tuberías de desagüe de aguas mayores y menores en las casas, canalizaciones y pozos negros, así como de pavimentación de aceras y calles que dotasen a la ciudad de dignidad y sobre todo higiene pública.

Proyecto fundamental en la nueva mentalidad ilustrada que estaba invadiendo tanto a la corte como a los intelectuales del reino, fue la construcción de un gran Hospital General en las afueras de la ciudad, junto a la calle de Atocha, que reorganizase y renovase la estructura hospitalaria de la ciudad. Las obras, iniciadas por el ingeniero militar José de Hermosilla en 1758, fueron asumidas por Sabatini en 1769, que es el autor de los planos y dibujos que conocemos, sin que hoy sepamos con exactitud hasta qué punto la paternidad de las ideas pertenece a uno u otro ingeniero. Excesivamente ambiciosa para una época de creciente crisis económica, la obra se prolongó más allá de la muerte de Sabatini y apenas llegó a construirse en un tercio su proyecto original. Sin embargo, tras una larga vida de uso eficaz el edificio se conserva y hoy sirve de sede del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Precisamente aquella zona periférica de la ciudad, el Salón del Prado desde Atocha hasta Recoletos y el área cercana al palacio del Retiro, estaba concentrando los esfuerzos de los grandes arquitectos del momento en España: José de Hermosilla, Ventura Rodríguez, Sabatini y Juan de Villanueva. Sabatini realiza las trazas del Real Jardín Botánico y diseña su Puerta Real y su verja, así como un edificio de laboratorio químico que no llegaría a realizarse. En la entrada de la ciudad por el camino de Alcalá, Sabatini realizaría la que a la postre se convertiría en una de las arquitecturas más icónicas de la ciudad: la Puerta de Alcalá. De forma y con intención semejantes, aunque de menores proporciones, “abrió” el otro extremo de ciudad con la Puerta de San Vicente como exponente más reconocible de todo un proyecto de ajardinamiento, paseo urbano y camino desde el Palacio Real hacia el Pardo.

Su labor para los Reales Sitios fue incesante y variada. Además de trabajos menores pero abundantes de acondicionamiento, cercado, reparación de estanques y canalizaciones en la Casa de Campo, destacan especialmente la ampliación del palacio de El Pardo (al que dobló en su tamaño, y en que dirigió un extraordinario proyecto decorativo de sus interiores) y diseñó un proyecto urbanístico de su población; y la ampliación del palacio de Aranjuez, de cuya fachada principal extendió las dos grandes alas que dotan de monumentalidad al frente del palacio y dan lugar a la gran plaza de entrada.

La inmensa obra desarrollada por Sabatini abarca, en fin, la arquitectura, el diseño de interiores y de piezas de mobiliario (bancos de piedra en los jardines de Aranjuez, decoración de tapices en las habitaciones de El Escorial, etc.), la rehabilitación y consolidación de edificios, y las abundantes obras de ingeniería civil y militar. Entre estas últimas destacan los trazados y adecuación de caminos, especialmente los que comunicaban a los Reales Sitios, la construcción de la Academia de Caballería de San Gil (o de Leganitos, demolido en 1906 - 1910, ubicado en lo que hoy es la Plaza de España) el cuartel de guardias Walonas de Leganés (actual Universidad Carlos III) e innumerables proyectos militares por todo el reino como el del puerto de Santander, la estructura defensiva de la ciudad de Manila, la fortificación de Cavite, la ciudad nueva de Guatemala, y un largo etcétera.

Desarrolló asimismo una abundantísima labor de rehabilitación y de construcción de arquitectura religiosa, especialmente de templos y comunidades religiosas acogidas al patronato real. Entre muchísimas otras obras, destacan el retablo mayor de la catedral de Segovia, el de la desaparecida iglesia madrileña de San Felipe Neri, su proyecto y dirección de obras para la capilla del Venerable Palafox en la catedral del Burgo de Osma, y su intervención en la iglesia y convento de San Francisco el Grande de Madrid, de la que, entre otros elementos, diseñó y construyó su monumental fachada y torres.

Naturalmente, este inmenso despliegue de actividad no hubiese sido posible como trabajo individual, sino que Sabatini trabajó sobre todo como director de un equipo de arquitectos (entre los que se contaron sus dos cuñados, Pedro y Francisco Vanvitelli), aparejadores y otros técnicos, artesanos de los más variados gremios y personal de administración en un sistema de trabajo riguroso y eficaz. Fundamental fue también la confianza inquebrantable que disfrutó siempre por parte del rey Carlos III, lo que le otorgó, especialmente en sus primeros años, de un enorme poder e independencia decisoria. Cuando en 1766 estalló en Madrid el Motín de Esquilache, Sabatini fue uno de los objetos de la furia popular y su casa llegó a ser atacada. Sin embargo, el arquitecto continuó en sus cargos e incluso llegaría a alcanzar los más altos títulos y honores de la carrera militar. Académico de San Luca de Roma y de San Fernando de Madrid, director de Pintura la Real Fábrica de Tapices, Caballero de Santiago…, su biblioteca acredita que disfrutó de una vasta cultura mientras el inventario de su casa y la compleja documentación acerca de su herencia evidencian una potente economía personal.

Su arquitectura eficaz, de líneas severas, ha sido a menudo criticada por su excesiva frialdad. Sin embargo, responde a un espíritu ilustrado de renovación bajo criterios de razón, orden y buen gobierno que apuntan a un pensamiento más allá de la mera estética; hacia un ideal de gobierno que fue sobre todo el perseguido por Carlos III y su corte, y que genera también un ideal de ciudad que, aunque de forma incompleta, quedó indeleblemente marcado en Madrid.

Colaboran

En el diseño y organización del Año Sabatini el Ayuntamiento de Madrid ha contado con el asesoramiento de un Comité Científico integrado por reconocidos especialistas en el ámbito de la investigación, conservación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico madrileño. Forman parte de este comité D. José Luis Sancho, D. Ángel Martinez, D. Javier Ortega, D. Delfín Rodríguez y D. Francisco Marín. 

En la ejecución del programa de actividades de la conmemoración debe señalarse el papel activo de más de una veintena de instituciones públicas y privadas, entre las que destacan el Foro de Empresas por Madrid, Patrimonio Nacional, el Real Jardín Botánico, el Ministerio de Hacienda, el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Real Basílica de San Francisco el Grande (Obra Pía de los Santos Lugares de Jerusalén).

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