Gallardón y Aguirre asisten al desmantelamiento de este poblado chabolista tras año y medio de trabajos

El Salobral pasa a la historia

10/12/2007
  • Se han realizado 532 demoliciones y actuado sobre las 20 hectáreas que ocupaba el asentamiento, surgido en Villaverde en la década de los 80
  • En el poblado habitaban 1.105 personas, de las cuales 494 eran menores de 16 años. De los 711 adultos, 199 eran analfabetos
  • El Ayuntamiento ha aportado los 18,8 millones de euros que ha costado la operación, y la Comunidad ha abordado los realojos en pisos de alquiler de la ciudad y la región
  • La lucha contra la infravivienda tiene un claro reflejo presupuestario: en el pasado mandato se destinaron 45,3 millones de euros; entre 2007 y 2011 se alcanzarán los 72,8 millones, un 60% más
  • El compromiso municipal de desmantelar 700 infraviviendas antes de 2008 se ha superado en  más de un tercio, y antes de llegar a la fecha límite se han realizado 957 derribos

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El alcalde de la Ciudad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, durante el acto que ha tenido lugar esta mañana en El Salobral, en el que destacó que, allí, no sólo se han quitado chabolas, sino que se ha realizado un verdadero proceso de integración.

La historia se empezó a escribir en marzo de 2006 cuando las primeras máquinas entraron en el poblado chabolista de El Salobral, situado en Villaverde,  para comenzar su desmantelamiento. Hoy, poco más de año y medio después,  el alcalde de la Ciudad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta regional, Esperanza Aguirre, han sido testigos del punto y final de la operación. El poblado es ya historia. Su desaparición ilustra, en palabras de Ruiz-Gallardón “la irreversible decisión de eliminar toda forma de infravivienda. Ahora somos testigos de cómo esta herida social y urbana ha desaparecido del paisaje de la ciudad hasta formar parte de su pasado”.

Las 532 demoliciones efectuadas en este tiempo han sido posibles gracias a la suma de esfuerzos de las administraciones, plasmada en el convenio suscrito hace dos años entre el Ayuntamiento, a través de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS),  y la Comunidad, a través del Instituto de Realojamiento e Integración Social.

El acuerdo establecía que el Gobierno municipal afrontara los 18,8 millones que costaba la operación mientras que la comunidad efectuaría los realojos en viviendas de alquiler diseminadas por los distintos distritos de la ciudad y pueblos de la región. Se ha actuado en total sobre las 20 hectáreas que ocupaba el asentamiento, surgido en la década de los 80, y en el que habitaban 1.105 personas, de las cuales 494 eran menores de 16 años. De los 711 adultos, 199 eran analfabetos. El desmantelamiento ha sido para el alcalde “la mejor prueba de la solidaridad de los propios ciudadanos de Madrid hacia quienes se encuentran en una situación de exclusión social y marginalidad”.

Proceso complejo
Ruiz-Gallardón repasó el proceso de desmantelamiento al que calificó de “complejo”. Para abordar los derribos y el posterior realojo, se dividió el asentamiento en catorce sectores, lo que ha permitido una operación rápida y ordenada, en la que sólo falta, porque se está a la espera de la autorización judicial, la demolición de 13 construcciones. “La desaparición del Salobral -estimó el alcalde- permitirá continuar con la profunda labor de transformación del distrito de Villaverde, toda vez que un ámbito hasta ahora degradado, gracias a un nuevo planteamiento que facilitará la instalación de industrias tecnológicas, se convertirá en un elemento que contribuirá a generar empleo y aumentar la actividad económica en el Sur de Madrid”.

Compromiso cumplido
El Salobral es un eslabón más de la cadena de medidas adoptadas para poner fin a la infravivienda en la capital. Las cifras presupuestarias dan cuenta de esa voluntad.  Si en el pasado mandato se destinaron 45,3 millones de euros a este capítulo, entre 2007 y 2011 el presupuesto crece en más de un 60% hasta alcanzar los 72,8 millones.

Cifras que también aumentan si se contempla el número de infraviviendas derribadas. En el pasado mandato el compromiso del Gobierno de Ruiz-Gallardón fue desmantelar 700 infraviviendas antes de 2008. Hoy ya está superado ese objetivo en más de un tercio.  Antes de llegar a la fecha límite se han realizado 957 derribos y se han realojado a 526 familias de los poblados de Plata y Castañar, Mimbreras I, La Quinta o Pitis, entre otros.

Pero  el reto va más allá. “Hemos asumido el desafío -explicó el alcalde-  al que destinaremos 72,8 millones de euros en cuatro años, de desmantelar otras 530 infraviviendas durante el presente mandato, distribuidas en seis núcleos chabolistas”. En cuatro de ellos –Mimbreras II, El Cañaveral, El Ventorro y Santa Catalina- se suscribirá un convenio, como en el caso del Salobral, con la Comunidad de Madrid para aumentar la eficacia de las actuaciones.

La lucha contra la infravivienda tiene además otros frentes en los que trabaja el Ayuntamiento, como son las medidas para lograr que la integración social de los realojados sea efectiva. En 2008, a través de los Servicios Sociales, se van a destinar 26 millones de euros a este apartado. “Es más -apuntó Ruiz-Gallardón- en el Gobierno de la ciudad estamos trabajando en la creación de nuevos instrumentos, como los Planes de Prevención y Erradicación del Chabolismo, para eliminar las causas que favorecen el nacimiento de estos asentamientos, así como el crecimiento de los existentes”./

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