El elefante de Orcasitas
Cráneo de elefante antiguo (Elephas Palaeoloxodon antiquus)
Pleistoceno medio / 780.000-127.000 años
Procedente del arenero de Orcasitas (Villaverde) / CE1959/02/1
El hallazgo de un elefante en Orcasitas
Tal y como se relata en el diario de excavaciones del 12 de enero de 1959, unos obreros que trabajaban en la extracción de arenas en una cantera situada en el kilómetro 7 derecha de la carretera de Andalucia (hoy calle Menasbal núm. 10) encontraron los restos de un cráneo de gran tamaño. En un primer momento pensaron que por sus dimensiones debían corresponder a un dinosaurio.
Se comunicó el hallazgo al Ayuntamiento de Madrid y el teniente de alcalde del distrito de Villaverde realizó una primera visita. El mismo mes acudieron al yacimiento el entonces alcalde de Madrid, Conde de Mayalde; el ministro de la Vivieda, José Luis de Arrese, y el director del Instituto Arqueológico Municipal, Julio Martínez Santa-Olalla, quienes comprobaron que los restos correspondían a un cráneo de elefante de bosque.
La excavación correspondiente fue encomendada al Instituto Arqueológico Municipal. Durante el desarrrollo de ésta, el yacimiento fue objeto de numerosas visitas de público curioso e interesado y de noticias reflejadas en diversos medios que daban cuenta de los avances obtenidos.
Una vez liberado el cráneo, y previo a su extracción, se realizó una consolidación con una limpieza y aplicación de productos que impermeabilizaron, endurecieron y preservaron los restos.
El cráneo estaba en posición invertida con los molares hacia arriba y con ambas defensas insertas en los alveolos; esto y su tamaño dificultaba el proceso de extacción. Se tomaron medidas protectoras, como forrar los huesos y defensas con papel estraza mojado, con el objetivo de que al aplicar la escayola no se pegara directamente sobre las susperficies. La escayola se aplicó en dos capas, la primera con vendas de arpillera y la segunda sobre esta primera capa. Posteriormente, para proceder al traslado se elaboró una estructura resistente, se envolvieron los restos con una sólida tela metálica qeu apoyaríae un armazón de tubos de hierro que soportarían todo el peso del elefante. Este esqueleto metálico permitió el levantamiento con grúa y transporte al Instituto Arqueológico Municipal ubicado en la Fuente del Berro.
Todo el proceso duró un mes y medio.
El descubrimiento de este cráneo tan completo y en buen estado de conservación fue muy importante. Lozalizado en una terraza del Manzanares datada como Pleistoceno medio nos da una cronología para el elefante.
El estudio paleontológico también h aportado algunos datos. No hay ninguna duda de que este proboscídeo extinto pertenece a la especie Elephas antiquus.
La forma y tamaño de los colmillos nos informan de que se trata de un macho, es una especie con dimorfismo sexual. El macho cuenta con colmillos de gran tamaño y son divergentes a la salida de los alveolos, se curvan hacia el exterior y se cierran de nuevo en el último tercio.
También se puede calcular la edad del ejemplar por el desgaste molar. Los molares muestran láminas con uso. El hecho de que en estos animales haya reemplazo dentario, así como desgaste y abrasión de las piezas, ha llevado a establecer unas categorías de edades que son aceptadas en líneas generales. Como este elefante tienen en suo los terceros molares definitivos, con una fricción moderada, debía ser un adulto de edad considerable sin llegar a ser viejo, podría estar entre los 43-45 años.