Las campanas

campanario

Al principio fueron las campanas de las iglesias.

La primera instrucción para sofocar incendios se dictó en 1789, en la que se recogía que cuando se iniciase un incendio...

“los habitantes de la casa donde prendiese el fuego y los vecinos que primero lo viesen tendrían particular cuidado de avisar a la parroquia para que inmediatamente tocase campanas el sacristán, echando al vuelo una o dos y los demás sacristanes tocarán también las de sus respectivas parroquias”.

Más adelante, en la instrucción de incendios dictada en 1816 se ordenaba que:

“cualquier persona que advirtiera fuego debería acudir a la parroquia de su distrito y el campanero de ella tocará con doscampanas al mismo tiempo y enseguida las echará al vuelo hasta que le correspondan las campanas de las demás parroquias”.

Estas responderían a la señal tocando según costumbre y no a vuelo, y harían sonar la campana mayor tantas campanadas sueltas como fuese el número de antigüedad de la parroquia donde ocurriese el fuego. Para este fin tendrían los campaneros dispuesta en la torre una papeleta que señalase tal antigüedad y, por lo tanto, las campanas que corresponderían a cada una de las parroquias de la Corte. 

Si el fuego era de noche, los serenos estaban obligados a avisar a todas las personas que debían asistir dando la voz de la hora y la de “fuego” en tal parroquia, para conocimiento del vecindario. 

Posteriormente, a partir de 1841, los avisos pasarían a darse por distritos. Si el fuego se situaba en las afueras, después de las campanadas correspondientes al distrito, y en un breve lapso de tiempo, se daban dos toques de a dos campanadas cada uno, ejecutados con velocidad y marcados en un intervalo con una ligera pausa.

A partir de 1875 se modificaron los sonidos de las campanas. Así, a las de los distritos se les añadirá ahora una de timbre más fino que avisaba del barrio en el que sucedía el siniestro dando una campanada para el primer barrio, dos para el segundo… 

 

 

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