San Isidro dando de comer a las palomas
San Isidro y el milagro de las palomas
Descripción:
San isidro aparece como eje central de la escena. Lleva una aureola o nimbo de luz y en el suelo se encuentra posada la aguijada (su símbolo iconográfico más característico). Va vestido con saya parda abotonada, mangas abullonadas y acuchilladas, calzas y polainas, con gorguera pequeña al cuello. De pelo oscuro corto y barbado.
A la derecha del santo se ven las aves sobre la nieve alimentándose del grano que les echa de un saco que lleva en su mano. A la la izquierda del personaje se completa la composición con unos troncos y ramas de árboles desnudos, un burro, un pequeño perro de caza y aves sobrevolando el lugar.
El fondo del paisaje, nevado, muestra una escena de Madrid. El puente de Segovia sobre el río Manzanares helado, en la otra margen se distinguen edificaciones que sobresalen en altura como la Ermita del Ángel de la Guarda.
Análisis:
Este tema iconográfico tiene originalidad porque a pesar de ser uno de los milagros que figuran en el Códice de Juan Diácono y estar en el arca sepulcral no es de los más representados, en algunas ocasiones figura acompañando y completando otros milagros más conocidos, sobre todo a partir del proceso de beatificación, como el de la fuente, el del pozo o el antiguo de los bueyes.
El hecho de que aparezca un burrito tiene relevancia, se puede interpretar como el milagro del lobo, del que apenas se conocen representaciones.
Ello nos hace pensar en un autor bien documentado en la hagiografía de San Isidro, alejado de lo más tradicionalmente representado en el siglo XVII.
El propio paisaje resulta también original, en una escena nevada se observa la margen izquierda del río y vistas del exterior de la ciudad, lo habitual es que la ciudad sirva de telón. Se aprecia una vista muy realista de la margen derecha que se ajusta mucho a la cartografía histórica. Se distingue claramente el puente de Segovia con sus tajamares cónicos, las bolas de remate y la rampa lateral de acceso. Se aprecia la fachada de la ermita del Santo Ángel.
Estilo:
De buena factura en comparación con otras obras de este mercado devocional, las texturas están muy bien conseguidas. Hay cierta rigidez en San Isidro, la cabeza de gran rotundidez presenta cierta desproporción con el cuerpo y éste no encaja muy bien con el paisaje.
La obra ha sido datada por la sala de subastas donde se adquirió como de la segunda mitad del siglo XVII, lo que parece coherente con las vestimentas de San Isidro y el tratamiento de rostro y paisaje.
Interés museístico:
El cuadro resulta muy relevante para las colecciones del Museo porque es muy original la temática con en este inédito milagro, que complementa a otras obras existentes en el Museo. La cronología de la obra es interesante porque es muy cercana a la fecha de canonización y, finalmente, la ilustración del Madrid de este momento tan realista resulta muy gráfica.
Estado de conservación:
La obra tiene buen estado de conservación, no se aprecian pérdidas, golpes o craquelados. El marco presenta alguna falta.
Autor: Anónimo (Escuela madrileña)
Título: San Isidro dando de comer a las palomas
Datación: Segunda mitad del siglo XVII
Materia: Pintura al óleo / lienzo
Medidas: 112 x 139 cm.
Adquirido en: Abalarte Subastas