Densueño, de Manuel Quejido

QUEJIDO, Manuel (Sevilla, 1946)

Densueño / Dreamy, 1979

Acrílico sobre lienzo / Acrylic on canvas

 

Manolo Quejido se traslada a Madrid en 1964, fecha en la que comienza a pintar. Los diez años siguientes constituyen lo que el propio pintor ha considerado como su universidad; en ellos lleva a cabo una experimentación con los lenguajes de vanguardia del momento. Junto a Ignacio Gómez de Liaño y Herminio Molero funda la Cooperativa de Producción Artística y Artesana, orientada a la producción de poesía visual.

A continuación, realiza una serie de obras geométricas por ordenador, basadas en modelos matemáticos y secuenciales desarrollados en el Centro de Cálculo de la UCM. A mediados de los setenta se une al grupo de pintores que ejercen una pintura figurativa. Ya en los ochenta vuelve su mirada a las vanguardias históricas, especialmente a Cézanne, Matisse y Picasso. Sus constantes experimentaciones sobre la propia pintura le conducen a la abstracción de los años noventa.

Ha protagonizado numerosas muestras individuales y participado en importantes colectivas, entre las que cabe destacar: Salón de los 16 (1981) en el Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid, Madrid años 70 (1991) en la Sala de la Comunidad de Madrid, Quejido, 33 años de resistencia (1997) en el IVAM o, más recientemente, Manolo Quejido. Distancia sin medida, en el Palacio de Velázquez en el Parque del Retiro.

Esta pintura pertenece a una época en la que Quejido se une al grupo de pintores que entorno a las galerías madrileñas de Amadís y Buades ejercen una pintura figurativa. Son conocidos como "Los Esquizos de Madrid" y lo conformaron también Carlos Alcolea, Chema Cobo, Carlos Franco, Luis Gordillo, Sigfrido Martín Begué, Herminio Molero, Rafael Pérez-Mínguez, Luis Pérez-Mínguez y Guillermo Pérez Villalta. Entre los rasgos que los unen destaca la práctica de una pintura narrativa en la que el uso del color es predominante con marcada influencia del arte pop inglés y americano, el cine de Walt Disney, la cultura del cómic, así como por la influencia de David Bowie o John Cage. En este grupo de artistas existe un deseo de primar el contenido conceptual de la obra e incluir en ella sus propias vivencias y contradicciones. El término “esquizos” nació como una etiqueta irónica que los pintores abstractos-estrictos de Barcelona (Broto, Grau, Tena) aplicaron a los figurativos madrileños.

English

Manolo Quejido moved to Madrid in 1964, when he began painting. The following ten years constitute what the painter himself has considered his university years; during them, he experimented with the avant-garde languages ​​of the time. Together with Ignacio Gómez de Liaño and Herminio Molero, he founded the Cooperative for Artistic and Artisan Production, focused on the production of visual poetry.

He then produced a series of geometric computer works, based on mathematical and sequential models developed at the UCM Computing Center. In the mid-1970s, he joined the group of painters practicing figurative painting. In the 1980s, he turned his attention to the historical avant-garde movements, especially Cézanne, Matisse, and Picasso. His constant experimentation with painting itself led him to the abstraction of the 1990s.

He has participated in numerous solo exhibitions and important group exhibitions, including: Salón de los 16 (1981) at the Spanish Museum of Contemporary Art in Madrid, Madrid 1970s (1991) at the Sala de la Comunidad de Madrid, Quejido, 33 Years of Resistance (1997) at the IVAM, and, more recently, Manolo Quejido. Distance Without Measure, at the Palacio de Velázquez in Retiro Park.

This painting dates from a period when Quejido joined the group of painters working figuratively around the Madrid galleries of Amadís and Buades. Known as "The Esquizos of Madrid," they also included Carlos Alcolea, Chema Cobo, Carlos Franco, Luis Gordillo, Sigfrido Martín Begué, Herminio Molero, Rafael Pérez-Mínguez, Luis Pérez-Mínguez, and Guillermo Pérez Villalta. Among their common traits is their practice of narrative painting, in which the use of color predominates, marked by the influence of English and American pop art, Walt Disney cinema, comic book culture, as well as the influence of David Bowie and John Cage. This group of artists has a desire to prioritize the conceptual content of their work and to incorporate their own experiences and contradictions into it. The term "schizophrenic" was originated as an ironic label applied by the strict abstract painters of Barcelona (Broto, Grau, Tena) to the figurative artists of Madrid.

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