San Antonio bendito, ramo de flores...
Pedro de Répide reseña en "Los Lunes de El Imparcial" del 13 de junio de 1920 el origen, las costumbres y algunas curiosidades de la popular verbena madrileña.
El Imparcial fue uno de los diarios españoles más destacados de su tiempo. Fundado en Madrid en 1867 por el político y periodista gallego Eduardo Gasset, en 1900 llegó a alcanzar una tirada superior a los 120000 ejemplares. Se publicaría hasta 1933.
Especial importancia tuvo su suplemento semanal de cultura, denominado Los Lunes de El Imparcial, y en el que colaboraron habitualmente muchos de los miembros más destacados de la generación del 98, como Unamuno, Baroja, Azorín, o Maeztu.
En su número correspondiente al 13 de junio de 1920, festividad de San Antonio de Padua, el suplemento dedicaba un largo artículo a la tradicional y castiza verbena de San Antonio de la Florida. Estaba firmado por Pedro de Répide, cronista oficial de la Villa. En él se glosa el origen de la famosa ermita, el castizo ambiente de la verbena y algunas de las creencias populares extendidas en torno al santo portugués y su eficaz intercesión casamentera.
Y es que por algo, dentro del ciclo de fiestas veraniegas madrileñas, y tal y como proclama la copla de Antonio de Trueba recogida en el artículo:
La primera verbena
que Dios envía
es la de San Antonio
de la Florida.