Biología y habitats
Las ratas de alcantarilla (Rattus norvegicus) son roedores que en estado adulto pueden alcanzar aproximadamente 250 gramos de peso. Son animales ágiles y de carácter desconfiado. Son capaces de penetrar por espacios relativamente reducidos (8 cm) y presentan una notable capacidad reproductiva. Estos roedores consumen una media diaria de 30 gramos de comida (10% de su peso). Se trata de animales de hábitos eminentemente nocturnos, son omnívoros extremos y presentan una gran neofobia en sus hábitos alimentarios lo que complica su control al presentar miedo y rechazo a probar alimentos nuevos o desconocidos. A diferencia de los ratones, requieren beber frecuentemente para sobrevivir.
Se trata de animales que constituyen núcleos familiares formados por un macho dominante, varias hembras y jóvenes. Son territoriales, pero resulta frecuente que formen grandes colonias (agrupaciones de madrigueras).
En la ciudad, su hábitat más frecuente es el sistema de alcantarillado y otras conducciones subterráneas donde sobreviven debido a los residuos de alimentos que ahí llegan y a la disponibilidad de agua. También se producen situaciones de riesgo frecuente relacionados con la presencia de solares y descampados, taludes y terraplenes, donde podrían aparecer focos de madrigueras. Su expansión se ve favorecida por el aumento de temperaturas, la urbanización y el acceso a residuos orgánicos mal gestionados.