Contribución de ECCENTRIC a la movilidad urbana pos-COVID

13/8/2020

Itinerário Miradores. Dirección General de Planificación Estratégica

Itinerário Miradores. Dirección General de Planificación Estratégica

 

Al igual que en otros proyectos de investigación relacionados con la movilidad urbana, el equipo del proyecto ECCENTRIC dedicó los últimos meses a reflexionar sobre los posibles efectos de la crisis sanitaria en la movilidad y la forma en la que estamos acostumbrados a vivir en las ciudades.

Con más de la mitad de la población mundial viviendo en ciudades, es natural que esta crisis sea también un problema urbano, y si la génesis de lo urbano es la proximidad y la copresencia, es inevitable que surjan cuestionamientos a la propia idea de ciudad.

No es la primera vez que esto ocurre. En el afán de resolver los problemas relacionados con la proliferación de epidemias, el foco de las críticas del urbanismo higienista de finales del siglo XIX y principios del XX recae principalmente en la forma de ocupación del espacio, generando un estigma en torno a los entornos urbanos densos, diversificados y compactos.

El urbanismo funcionalista del siglo XX refuerza este estereotipo, proponiendo una alternativa basada en la baja densidad, la dispersión territorial, la segregación de funciones urbanas y el protagonismo del automóvil.

El legado de este urbanismo funcionalista se puede ver en nuestras ciudades hoy, en las distancias cada vez más grandes entre vivienda y trabajo, y en la imposibilidad de adquirir una vivienda central a un precio asequible. Hay una creciente dependencia de la movilidad, mientras que las relaciones de proximidad son cada vez más escasas. Las consecuencias son bien conocidas: desplazamientos estresantes, perdidas financieras para las arcas públicas y perjuicios a la salud de la población.

La actual crisis sanitaria pone en jaque la forma en que vivíamos y nos movíamos por la ciudad. Sin embargo, hay que tener cuidado de no incurrir en una lectura superficial del problema, responsabilizando una vez más al modo de vida urbano y recurriendo a soluciones que en lugar de resolver, intensifiquen el problema. Como bien dijo Samuel King, el problema es el virus, no la ciudad.

Debido al temor al contagio, en un primer momento se puede pensar en el vehículo privado como solución, abandonando el transporte público y el caminar en la esperanza de que el "encapsulamiento" del coche evitará el contacto con el virus. Sin embargo, este comportamiento masivo creará un caos circulatorio, y elevará la contaminación atmosférica a niveles mucho más altos que los que teníamos antes de la crisis.

Si hay estudios que indican que mayores densidades urbanas no están directamente relacionadas con la proliferación del Coronavirus, otros indican que la exposición a la contaminación atmosférica sí lo está. Además, los problemas respiratorios derivados del Coronavirus se ven agravados por la contaminación.

Es común escuchar que esta crisis cambiará para siempre la forma en que trabajamos, consumimos, organizamos nuestra rutina y nuestro tiempo libre. Aunque sea una etapa difícil, puede generar cambios positivos, como una mayor adhesión al teletrabajo. 

Con respecto a la forma en que nos movemos, tenemos que tomar una decisión sobre la dirección a tomar. Esta decisión cambiará no sólo nuestra vida cotidiana, sino también el diseño de la ciudad.

Podemos reforzar el modelo basado en el protagonismo del automóvil y la residencia periférica o suburbana, que afecta principalmente a los más vulnerables. O bien optar por el modelo que rescata el valor de la proximidad, y que hace viables los modos activos de desplazamiento (a pie y en bicicleta). Este modelo de proximidad está en línea con otras pautas actuales, como el enfrentamiento al cambio climático, la lucha contra el sedentarismo y el rescate de la sociabilidad en el espacio público.

Si optamos por el segundo modelo, aceptando la recomendación de los organismos de salud e institutos de investigación, se deben tomar medidas urgentes, como abrir más espacio para los peatones y ciclistas, para que no estén confinados a aceras estrechas, que no permiten respetar las medidas de distancia, o temerosos al disputar el espacio con los vehículos, en el caso de la bicicleta.

Incluso el transporte público, que en un principio será evitado por parte de la población por ser un foco de concentración de personas, no supone un riesgo si no está saturado.

El proyecto ECCENTRIC Madrid ha pasado los últimos cuatro años probando 11 medidas innovadoras orientadas a facilitar la movilidad activa, el uso del transporte público, la movilidad eléctrica y la distribución limpia de mercancías en su área laboratorio: Puente y Villa de Vallecas. La monitorización de estas 11 medidas nos ha permitido sacar importantes conclusiones con respecto a la implantación de actuaciones de movilidad urbana sostenible en áreas no centrales.

Por medio de mejoras puntuales en el espacio público (como la implantación de itinerarios peatonales y ciclistas, algunas acciones de urbanismo táctico, un sistema de señalización orientado a los modos no motorizados, etc.) el proyecto obtuvo resultados significativos, tales como:

  • Aumento del 8,5% de viajes a pie entre los mayores, reemplazando viajes en transporte público.
  • Aumento del 3,4% de viajes en modos sostenibles entre los niños, reemplazando viajes en coche.
  • Incremento de 9.000 viajes a pie por día en las proximidades de las calles que han sido objeto de intervención del proyecto.
  • El 13% de la población que vive dentro de una franja de 400 metros a lo largo de dichas calles declaró haber cambiado su forma de desplazarse, optando por caminar.
  • El proyecto logró 849 nuevos viajes en bicicleta por día provenientes de otros medios de transporte (casi el 2% del reparto modal).
  • Reducción alrededor del 40% de las emisiones anuales de CO2NOx y material particulado como resultado de estos cambios modales.

Estos resultados podrían haber sido aún mejores si las acciones de promoción de la movilidad activa se hubiesen combinado con restricciones a la circulación de automóviles.

Para descarbonizar la movilidad, mejorando la calidad del aire y la salud, el proyecto también ha llevado a cabo medidas para incentivar el despliegue de la movilidad eléctrica en la flota municipal, en la distribución urbana de mercancías y, por último, en el transporte público.

Gracias a ECCENTRIC, se han incorporado a la flota de vehículos administrativos del Ayuntamiento de Madrid más de 200 vehículos eléctricos. En paralelo, se ha desarrollado una infraestructura de recarga vinculada a la flota eléctrica municipal, así como una red de recarga rápida de oportunidad de acceso público, que podría utilizar cualquier usuario. Como resultado de estas acciones, se ha producido una reducción del 83% en el consumo de energía y en la emisión anual de CO2, además de una reducción del 100% de las emisiones de NOx y PM.

También se ha logrado una reducción significativa en el consumo de energía y en los gases de efecto invernadero gracias al concepto de logística sostenible promovido por ECCENTRIC: un centro urbano de consolidación para la logística de última milla, operado por vehículos de bajas emisiones. La medida ha conseguido una reducción de las emisiones anuales de NOx (94%), PM (63%), CO2 (54%); además de una reducción del 54% en el consumo de energía.

La electrificación de la logística urbana tiene un papel importante para mejorar las condiciones medio ambientales en el contexto pos-pandemia, especialmente en un escenario de demanda de transporte de mercancías ampliada como consecuencia del aumento del teletrabajo y del comercio electrónico.

Por otra parte, la mejora tanto de la comodidad como de la imagen del transporte público es fundamental para atraer usuarios y competir con el transporte privado de uso individual, que presumiblemente se incrementará una vez que el trabajo presencial se restablezca.

Los 9 autobuses incorporados a la flota de la EMT, que han empezado a prestar servicio en la línea 140 (Pavones-Canillejas), han proporcionado una reducción del 21% en la emisión anual de CO2 y en el consumo de energía, además de una reducción del 73% de las emisiones anuales de NOx y del 39% de las emisiones anuales de PM.

Los pasajeros que viajan en la línea 140 han expresado un alto nivel de satisfacción con los nuevos autobuses, con una puntuación media de 4,2 sobre 5, que contrasta con la puntuación de 3 de los antiguos autobuses. Los aspectos mejor valorados han sido menos ruido, más confort y menos contaminación.

Otra importante contribución de ECCENTRIC ha sido el desarrollo de un nuevo Portal de Movilidad Multimodal, que proporciona información integrada de diferentes modos de transporte público y de movilidad compartida (coches, bicicletas, patinetes, motos, etc.). La plataforma también proporciona información en formato abierto de más de 30 operadores (públicos y privados). Esta funcionalidad está enfocada a los desarrolladores que deseen crear sus propias aplicaciones.

Esta herramienta de Mobility as a Service (MaaS) puede ser una herramienta adecuada para optimizar el transporte público en las nuevas condiciones (baja ocupación, frecuencias más altas, diminución de las horas punta, etc.).

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