Modelo de gestión de residuos

La correcta gestión y el aprovechamiento óptimo de los residuos urbanos son parte esencial del desarrollo sostenible de nuestra ciudad, lo cual ha hecho posible que, día a día, Madrid pueda ofrecer a los ciudadanos una mejor calidad de vida, siempre con el máximo respeto al medio ambiente.

El Ayuntamiento de Madrid ha dotado a la capital de un conjunto de infraestructuras de tratamiento y valorización de los residuos urbanos que figura entre los más completos y avanzados de Europa.

Esto permite incrementar considerablemente el rendimiento de los procesos de separación, ampliar el catálogo de materiales reciclables y optimizar los procesos de compostaje y valorización energética.

Como ciudadanos no debemos olvidar poner en práctica los principios de la ECONOMÍA CIRCULAR, una actitud de responsabilidad como consumidores y usuarios que implica hacer un consumo consciente y crítico, que se demuestra tanto a la hora de comprar un producto o contratar un servicio como a la hora de deshacernos ordenadamente de nuestros residuos.

 

Para gestionar bien los residuos, es fundamental que todos los ciudadanos colaboren. Si separamos correctamente los residuos en casa, se pueden recuperar más materiales reciclables, lo que beneficia al medio ambiente y también a la economía.

Por eso, es muy importante saber cómo separar bien los residuos que generamos.

En Madrid, el sistema de recogida selectiva está organizado en cinco tipos de contenedores, cada uno con una función específica:

Contenedor amarillo: aquí van los envases de plástico, metal, madera, poliespán y briks. También se pueden depositar otros objetos de plástico y metal (que no sean envases), siempre que no sean muy grandes ni estén sujetos a otro tipo de recogida.

Contenedor tapa naranja (resto): aquí se depositan los residuos que no se pueden reciclar, como pañales, cepillos de dientes, arena de mascotas, compresas, etc.

Contenedor de tapa marrón (orgánica): en este contenedor se recogen restos de comida y otros residuos biodegradables, como servilletas o papel de cocina con restos de alimentos. Puedes consultar más detalles en la campaña  Acierta con la orgánica.

Contenedor azul (papel y cartón): aquí se pueden depositar periódicos, revistas, cajas, envoltorios, folletos y bolsas de papel.

Contenedor verde (vidrio): aquí van botellas, frascos y tarros.

Además, hay residuos especiales que no deben ir en ninguno de estos contenedores, como bombillas, pilas, aceite de cocina, baterías, aerosoles, pinturas o disolventes. Estos deben llevarse a los puntos limpios fijos y móviles.

Conocer bien qué tipo de residuos generamos es clave para:

  • Saber si los ciudadanos están separando bien los residuos en casa.
  • Conocer qué tipo de residuos hay y en qué cantidad, para ver qué se puede aprovechar mejor.
  • Evaluar cómo funcionan las plantas de tratamiento y mejorar su eficiencia.
  • Comprobar la calidad de los materiales reciclados y asegurar que sean útiles para los recicladores, lo que ayuda a reducir el uso de recursos naturales.

El Ayuntamiento de Madrid ha trabajado mucho en los últimos años para concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de separar bien los residuos en casa. Gracias a ello, ha mejorado el comportamiento en la separación de las cinco fracciones: envases, orgánica, papel-cartón, vidrio y resto.

Sin embargo, todavía se encuentran errores en las bolsas que se recogen en los hogares, lo que indica que queda trabajo por hacer para mejorar la separación en origen.

 

Cada habitante de Madrid produce aproximadamente entre 360-370 kilos de residuos diarios aproximadamente, lo que supone alrededor de 1.200.000 toneladas de residuos al año. De ellas el 91% se ha sometido a tratamiento y el 9 % se ha depositado directamente en vertedero. 

Madrid tiene diferentes contenedores para separar los residuos según su tipo. Además, hay puntos limpios fijos y móviles, donde cualquier persona puede llevar residuos especiales como pilas, muebles, electrodomésticos, ropa, aceite usado, fluorescentes o cápsulas de café, entre otros.

Los residuos comunes, como los de la bolsa amarilla (fracción seca), la fracción orgánica (restos de comida) y el resto (lo que no se recicla), se llevan al Parque Tecnológico de Valdemingómez (PTV), donde se procesan en grandes instalaciones industriales (centros de tratamiento). Este tratamiento permite:

  • Recuperar materiales reciclables
  • Generar energía
  • Producir biogás
  • Obtener compost o materiales estabilizados

Otros residuos, como el vidrio, papel y cartón, pilas, ropa usada o aceite vegetal, se envían a centros especializados fuera del PTV que se ocupan de su tratamiento.

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