Biología y habitats

De modo análogo al caso de las hormigas, las termitas son insectos que forman sociedades complejas con división de trabajo. Cada función (reproducción, defensa, trabajo) es asumida por un tipo morfológico denominado casta. En un termitero podemos así encontrar:

  •  Reina
  •  Rey
  •  Soldado
  •  Obrera y la fase de enjambrado alada.

Las termitas forman grandes nidos subterráneos denominados termiteros, en cuyo interior la pareja real, la reina y el rey, aseguran la reproducción. Los soldados, provistos de fuertes cabezas armadas de largas mandíbulas, sólo intervienen en defensa del termitero. Las obreras, que mantienen la potencialidad de reproducirse inhibida, se encargan de tareas básicas de mantenimiento del termitero, de su expansión y especialmente de buscar fuentes de alimentación como la madera con elevada tasa de humedad. 

Las termitas son muy sensibles a la sequedad, si necesitaran desplazarse en zonas expuestas, construirán unos túneles muy característicos desde el punto de vista diagnóstico. 

El termitero crece y se expande por incremento del número de componentes, obreras especialmente. En medio natural, en el bosque, el enjambrado en el que se diferencian formas aladas que escapan y forman otros termiteros es un medio importante de propagación; esto puede ocurrir también en ciudad. Sin embargo, en medio urbano, el sistema de expansión más frecuente es la segregación o gemación. Cuando el termitero alcanza un tamaño suficientemente importante, la pareja real ya no es capaz de inhibir hormonalmente la capacidad reproductiva de las obreras y alguna de éstas se transforma en reina y se independiza para formar un termitero satélite.

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