Diagnóstico
Salvo intervención de empresas y servicios técnicos especializados y capaces de detectar indicios tempranos de infestación, lo habitual es que la primera sospecha derive de la aparición de daños en elementos de madera, sobre todo rodapiés y mobiliario húmedo localizado en sótanos o lugares similares. No es raro que también se sospeche en daños producidos por carcomas. Resulta extraordinariamente frecuente que estos incidentes sean posteriores en el tiempo a problemas de inundaciones o roturas de conducciones de aguas fecales, por lo que a veces hay también antecedentes de problemas con ratas y con cucarachas negras.
En otras ocasiones, el diagnóstico es realizado cuando se produce la súbita salida en masa de termitas aladas que se asemejan vagamente a hormigas, ya que las termitas son de color marrón muy claro y la fase alada es la única de color negro. Esta emergencia se produce a partir de un pequeño agujero del suelo o de la carpintería. En Madrid, esto podría ocurrir sobre todo en los meses de mayo y junio.
Obviamente, las empresas y servicios profesionales son capaces de diagnosticar infestaciones a partir de otros indicios y por el aspecto característico de los daños que presenta la madera atacada.
En todo caso y dado que las termitas pueden producir daños importantes y que su tratamiento es absolutamente específico y puede resultar costoso, resulta crucial que toda sospecha sea confirmada por servicios técnicos cualificados, que intentarán recuperar insectos para su identificación.