El interior del castillo

Un pequeño palacio dentro de una fortificación

Un pequeño palacio dentro de una fortificación

Tras los recios muros defensivos del castillo se escondía la residencia del señor y su corte. Las estancias principales ocupaban la torre del homenaje, pero otras dependencias se distribuían –algunos salones, la cocina, la capilla y el cuarto para los guardias– en un edificio de dos plantas en torno al patio. Como el castillo era de pequeñas dimensiones, estas estancias solo ocupaban dos de los cuatro lados. Por razones defensivas, sus puertas y ventanas se abrían al patio.

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