Presión estética. Espacios de Igualdad

Con el verano se intensifican los mensajes que nos hablan de cuerpos perfectos y de ideales imposibles de alcanzar. Pero nuestros cuerpos no necesitan permiso. No tienen que encajar en un molde, ni transformarse para ser válidos, ni cumplir expectativas ajenas para ocupar espacios, disfrutar o mostrarse. 

La presión estética y los mandatos de belleza afectan a nuestra autoestima, a nuestra salud y a la forma en que nos relacionamos con nosotras mismas. Por eso es importante reconocer esta presión cotidiana, cuestionarla y generar espacios donde poder hablar de ellas juntas.

En la red municipal de Espacios de Igualdadconversamos sobre el respeto, la diversidad corporal, el bienestar y la libertad de vivir nuestros cuerpos sin culpas ni exigencias. Trabajamos para promover una mirada más amable hacia nuestros cuerpos: cuerpos reales, diversos, cambiantes y valiosos. 

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