El proyecto de la semana por el Día Internacional de Cero Desechos. Hoy os acercamos Enraíza en los colegios, contra el desperdicio alimentario

Con esta iniciativa el Ayuntamiento de Madrid quiere dar a conocer a los vecinos los procesos que apoyamos en el ámbito de la de la cooperación internacional, la educación para el desarrollo y la ayuda humanitaria. Celebrando con todas las organizaciones sociales que el próximo 30 de marzo es el Día Internacional de Cero Desechos, y agradeciéndoles que hagan posible llevar la solidaridad de los madrileños a lugares en los que la Administración por sí misma no tendría capacidad de llegar.

Instrumento: convocatoria Educación para el Desarrollo Sostenible y una Ciudadanía Global 2024
Entidad: Enraíza Derechos
Subvención: 58.977,05 euros
Plazo de ejecución: 15 meses
 Logo Enraíza Derechos

“Comer sin comernos el planeta”. Infancia y adolescencia de Madrid comprometidas con la reducción del desperdicio alimentario como estrategia global contra el cambio climático y el hambre.

Imagen proyecto

La reducción del desperdicio alimentario desde el colegio es una acción clave frente a la crisis climática.

El comedor es un espacio educativo en el que se pueden transmitir valores y enseñanzas sobre la alimentación, el reciclaje, la amistad o el compañerismo. Pero también presenta una enorme complejidad de gestión: las y los peques están aprendiendo a comer, no siempre les gusta la comida que hay y las ganas por salir al patio a jugar pesan más que acabarse todo lo que hay en el plato.


Con este proyecto se trata de sensibilizar y movilizar a la infancia y adolescencia madrileña con el fin de promover un cambio de hábitos de consumo y reducir así el desperdicio alimentario, a través de distintas actividades que motiven de manera creativa su participación activa y constructiva, por ejemplo, realizando mediciones de desperdicios en varios comedores escolares, haciendo diagnósticos participativos en los que, además del alumnado, también se han involucrado el personal de cocina y la empresa de restauración. De esta manera, cada cole puede tener una idea de lo que ocurre en su centro respecto a la cantidad de desperdicio generado y buscar soluciones que ayuden a reducirlo, implantando un Plan de Prevención del desperdicio alimentario (medida exigida como herramienta activa de mejora continua en la Ley 1/2025, de 1 de abril, de Prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario).
Empezar a sensibilizar y medir el desperdicio alimentario en las escuelas es plantar una semilla que dará muchos frutos en pocos años.

Imagen del proyecto Foto del proyecto

En la foto de la izquierda se observan a varios alumnos recogiendo sus bandejas de comida. A la derecha, un grupo de trabajadores de la escuela colocandolo la comida y los cubiertos.

 

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