Los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía, acompañados por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, presiden los actos de los cien años de la Gran Vía

Centenario Real

Nota de prensa 05/04/2010
  • La inauguración de la Gran Vía, en un acto que hace cien años presidió el Rey Alfonso XIII, supuso un impulso definitivo a la modernización de Madrid y de España al incorporar los últimos avances en materia urbana, económica o cultural
  • Un siglo después la Corona regresa a la histórica avenida para conmemorar el centenario
  • Ruiz-Gallardón concluyó su intervención con las palabras que el 4 de abril de 1910 pronunció el entonces alcalde de Madrid en presencia de Alfonso XIII: "Madrileños, ¡viva el Rey!"

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El alcalde de la Ciudad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha acompañado a SS.MM. los Reyes a los actos de conmemoración del centenario de la Gran Vía. Tras descubrir un nuevo monumento, una maqueta en la isleta entre la Gran Vía y Alcalá, han visitado la Casa del Libro y la exposición sobre la arteria madrileña

La inauguración de la Gran Vía, en un acto que hace cien años presidió el Rey Alfonso XIII, supuso un impulso definitivo a la modernización de Madrid y de España al incorporar los últimos avances en materia urbana, económica o cultural. Un siglo después la Corona regresa a la histórica avenida para conmemorar el centenario.  "La Gran Vía nació como un sueño de modernidad que pronto se hizo real", ha declarado el alcalde de la Ciudad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que hoy ha acompañado a los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía durante los actos que recuerdan esta importante efeméride. Con sus palabras, el alcalde ha querido expresar en nombre de todos los ciudadanos el afecto y el agradecimiento por el "apoyo incondicional" que la Corona ha mostrado siempre a Madrid.

"No es el tiempo -añadió el alcalde- sino la constancia la que depura los afectos más profundos y perdurables". Pero el lapso de cien años no es lo que hoy hace a los madrileños estar más unidos a esta Institución que representa el Rey don Juan Carlos. "Es la seguridad de haber percibido a nuestro lado, y en todas las horas de la vida española, su cercanía y aliento. Un incondicional apoyo a las aspiraciones e inquietudes de Madrid, que esta ciudad siempre ha puesto a su vez al servicio de todo el país, partiendo de su propia vocación abierta e integradora, pero también del ejemplo que nos proporciona quien, en nuestros días, ha querido y sabido encarnar la Monarquía de todos".

"La Corona", continuó Ruiz-Gallardón, "a cuyo estímulo debemos desde el siglo XVI nuestra consolidación como gran capital, respaldó una iniciativa que servía a ese propósito de progreso". Cada vez que la Gran Vía ha acogido un nuevo edificio o acontecimiento novedoso, siempre ha respaldado ese avance con su presencia. Ocurrió en espacios en su día tan innovadores como las sedes de Telefónica, de Unión Radio o del Palacio de la Prensa. Y así ha sucedido ahora, en este centenario.

Que España tenga una Monarquía "moderna, representativa y útil, en la que confluyen los sentimientos de lealtad e identidad nacional de todos los españoles, no es para nosotros una lejana certeza. Constituye una experiencia diaria".

Pasarán otros cien años

Muchas cosas serán distintas dentro de cien años, apuntó Ruiz-Gallardón. "Madrileños y españoles habrán protagonizado un progreso cuya forma exacta por ahora sólo podemos entrever... Nuevas expresiones de la creatividad de Madrid y del mundo habitarán la Gran Vía. Otros representantes ocuparán nuestro lugar y volverán la vista atrás para valorar los logros alcanzados por nuestra ciudad en el siglo XXI".

Y un monarca nuevo "presidirá un acto que no sabemos en qué diferirá de éste. Pero una cosa seguirá inalterada: el claro afecto y la firme lealtad de Madrid a la Corona española".

Con esta convicción, Ruiz-Gallardón concluyó su discurso con las palabras que el 4 de abril de 1910 pronunció el entonces regidor en presencia de Alfonso XIII: "Madrileños, ¡viva el Rey!"./
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