El Museo de Arte Contemporáneo presenta una muestra del dibujante Salvador Bartolozzi
- La exposición repasa una de las facetas más productivas de Bartolozzi, cuya obra se sitúa en el núcleo más representativo de la renovación artística madrileña de los años veinte y treinta, e incluye trabajos realizados en México durante su exilio
- El público puede visitarla hasta el 27 de mayo
En las imágenes, la exposición de la obra del dibujante Salvador Bartolozzi en el MUseo de Arte Contemporáneo.
El Museo de Arte Contemporáneo ha presentado hoy la exposición “Salvador Bartolozzi (1882-1950). Dibujante castizo y cosmopolita”, que reúne un significativo conjunto de dibujos de este pintor e ilustrador infantil que desarrolló una intensa labor como ilustrador de novelas y cuentos en las revistas, libros y colecciones literarias más importantes de su época, entre ellas La Esfera, Nuevo Mundo, España, Blanco y Negro, El Cuento Semanal, El Libro Popular, la Novela de Ahora, Los Contemporáneos, La Novela de Hoy o La Novela Semanal.
A la presentación han asistido el director general de Patrimonio Cultural del Área de las Artes, Juan José Echeverría, la comisaria de la muestra, Mª del Mar Lozano y el director del Museo, Eduardo Alaminos.
La exposición dedicada a Salvador Bartolozzi (Madrid, 1882–México DF, 1950) se inscribe en la serie de exposiciones que el Museo de Arte Contemporáneo ha dedicado a otras figuras representativas de este fecundísimo y vasto campo de la ilustración gráfica como las dedicadas recientemente a Delhy Tejero (1904-1968) o Enric Climent (1897-1980), dos artistas que compartieron espacio, tiempo e ideas con Bartolozzi en aquel intenso y espléndido periodo madrileño, que hoy se considera una nueva Edad de Plata de la cultura visual y literaria de nuestro país.
La exposición se estructura en varios capítulos: Cafés, tabernas, salones de té, barra americana y otros lugares de bebidas; La creación humorística; caricaturesca e infantil; Retratos femeninos; Entornos cotidianos, literarios, simbólicos, castizos y burgueses, Carteles. Y retrata las distintas actividades que como dibujante e ilustrador desarrolló Salvador Bartolozzi en el campo de las publicaciones y las editoriales, así como de la literatura infantil, la ilustración de carteles y como dibujante independiente durante su estancia en París, Madrid y México.
Se trata de una importante selección de dibujos, acuarelas y carteles originales que cubren el trabajo realizado por el autor desde sus primeros años de formación, en donde se observa su tendencia hacia el costumbrismo expresionista y modernista, pasando por su etapa Art Decó y finalizando con su trabajo en el exilio mexicano en el que cultivó un marcado acento naturalista y casticista.
Se ha editado un catálogo en el que se recogen la totalidad de los dibujos, carteles y revistas seleccionadas, con sendos estudios de Mª del Mar Lozano Bartolozzi, comisaria de la exposición y especialista en la obra de este artista, y del profesor Jaime Brihuega, especialista en las vanguardias históricas, que aborda la cultura artística en la España del primer tercio del siglo XX.
De formación modernista, Bartolozzi colaboró con el vanguardista Ramón Gómez de la Serna, para quien realizó algunas cubiertas de sus libros. Dedicó una parte muy importante de su producción a la ilustración infantil. Creó el Pinocho español para la Editorial de Saturnino Calleja, donde desempeñó el cargo de Director Artístico desde 1915 hasta 1938. Fundó el semanario infantil Pinocho (1925-1931), y suyas son también la serie de las Aventuras maravillosas de Pipo y Pipa, personajes que llevó al cine de animación en Pipo y Pipa en busca de Cocolín (1936).
Más adelante, llegarían los Cuentos de Andersen y las Fábulas de La Fontaine, ambos trabajos publicados por la Editorial Calleja. Simultáneamente, destacan sus intervenciones en los Salones de Humoristas organizados por el crítico José Francés y la producción de algunas esculturas realizadas en trapo y escayola.
Exilio
Concluida la Guerra Civil se exilió en México el 8 de noviembre de 1941, tras una breve estancia en Casablanca (Marruecos), donde vivió hasta su muerte y en donde desarrolló una importante labor plástica en el campo de la escenografía y en el tratamiento de tipos populares mexicanos. Dos años después de su llegada comienza a colaborar junto a Magda Donato, cofundadora junto con él del Teatro Pinocho, en el periódico La Mañana, donde publicó en la sección titulada “Para los niños” sus historietas sobre las Aventuras de Pipo y Pipa junto a otros cuentos.
Durante su estancia en México fue decisiva su actividad escenográfica. Allí se llegó a representar durante más de siete años algunas de sus obras infantiles más reconocidas, como Pinocho en el país de los cuentos. Antes de la Guerra Civil ya había realizado varias incursiones en la escenografía trabajando con Valle-Inclán, Moratín y en Orfeo de Cocteau.
En 1945 ilustra la Colección de Cuentos de Perrault. De este mismo año son también Beltrán y el avestruz y Beltrán y el camello, dos obras de Paul Gilbert editadas por la Cía. General de Publicaciones de México, y los tres tomos de El Libro de las mil noches y una noches, un texto traducido del árabe por el Doctor J. C. Mardrus, publicado por Empresas Editoriales, S.A. y reeditado en varias ocasiones, todas ellas siempre ilustradas por Bartolozzi.