La historia popular de Madrid vive en una corrala de Lavapiés
- Ruiz-Gallardón visita los trabajos de remodelación del inmueble que concluirán en el segundo semestre de este año
- La colección consta de más de 6.000 objetos que muestran las artes y tradiciones populares desde finales del siglo XVII hasta mediados del XX
- Una inversión cercana a los cinco millones de euros está permitiendo rehabilitar el edificio con cerca de 3.500 metros cuadrados construidos, levantados sobre una parcela de 1.448
- La iniciativa se enmarca dentro del convenio suscrito en 1999 entre el Ayuntamiento y la Universidad Autónoma
El alcalde durante la visita a la corrala de la calle Carlos Arniches que será la sede del Museo de Artes tradicionales
Era algo más que un edificio en ruina, expropiado en el año 2000 tras el pertinente realojo de sus ocupantes. El inmueble situado en la calle de Carlos Arniches 3 y 5, en el corazón de Lavapiés, era un buen ejemplo de una de las edificaciones más características del Madrid de XVIII y XIX y que más identifica al Madrid popular y a sus gentes: las corralas. Por eso el Ayuntamiento de la Ciudad de Madrid, que se había comprometido un año antes, en 1999, con la Universidad Autónoma a acondicionar un inmueble para albergar el Museo de Artes y Tradiciones Populares, lo eligió para ese propósito.
Hoy el alcalde ha visitado las obras de lo que en sus palabras será un "perfecto ejemplo de cómo integrar en el Madrid del siglo XIX su pasado". Y ha explicado el por qué de la elección municipal. "Esta corrala, que ya aparece en la maqueta de la ciudad que en 1834 realizó León Gil de Palacio, reúne como ningún otro sitio las condiciones para ser la próxima sede del Museo que, gracias a las donaciones de Guadalupe González-Hontoria, abrió sus puertas hace más de 30 años".
Una inversión cercana a los cinco millones de euros está permitiendo rehabilitar el edificio con cerca de 3.500 metros cuadrados construidos, levantados sobre una parcela de 1.448. Las obras comenzaron en septiembre del año pasado y concluirán en el segundo semestre de éste.
La Historia a través de 6.000 objetos
La remodelación ha permitido conservar elementos arquitectónicos propios de su época como los portalones de las caballerizas o los tragaluces, al tiempo que introduce servicios actuales como la biblioteca o la sala de reuniones. Para garantizar su plena accesibilidad contará, por ejemplo, con un ascensor transparente que interferirá lo mínimo posible en el aspecto original de la corrala.
Los fondos del museo constan de 6.000 objetos que encierran, como explicó el alcalde, "la cultura y esas habilidades transmitidas en el seno de la familia y el hogar, de generación en generación. Al acoger una extensa colección sobre las artes y tradiciones populares que, por toda la geografía, cultivaron los ciudadanos de toda España desde finales del XVII hasta mediados del XX, Madrid satisface una vez más su vocación de ser un espacio con el que se identifiquen todos los españoles".
Muestras de cerámica, vidrio, madera, metal, cestería, cuero, bordados, encajes y papel se repartirán por las distintas salas de un edificio que en su día sirvió como casa de hospedaje y que, como tal, tenía las habitaciones en la planta alta y la buhardilla, mientras que reservaba la planta baja a cuadras y almacenes, organizados en torno a un patio central.
Un barrio en alza
Un valor añadido lo proporciona la ubicación en el barrio de Lavapiés que refleja el compromiso, asumido por el Gobierno de la ciudad de impulsar un programa para la revitalización de la almendra central que, entre otras cosas, apostaba por un reequilibrio en sus usos, lo que implicaba potenciar sus equipamientos culturales y sociales. "En poco tiempo hemos conseguido grandes avances en ese objetivo", aseguró el alcalde al tiempo que relataba algunos de ellos.
Además de firmar convenios para que el Palacio de Altamira sea la sede del Instituto Europeo de Diseño, o para que las Escuelas Pías de San Antón acojan tanto las instalaciones del Colegio Oficial de Arquitectos como otros servicios municipales, en Lavapiés se han invertido 5,3 millones de euros para convertir las ruinas de las Escuelas Pías de San Fernando y el solar de su antigua iglesia en una biblioteca y aulas de otra institución académica, en este caso la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
También es en este barrio donde, tras una rehabilitación a la que se han destinado 12 millones de euros, se ha convertido la antigua Sala Olimpia en el Teatro Valle-Inclán, cedido al Centro Dramático Nacional. "Precisamente, a pocos metros de ese equipamiento -recordó el alcalde-se encuentran otros que también enriquecen la oferta de este barrio, como la Casa Encendida, el recientemente ampliado Museo Reina Sofía, titularidad de la Administración General del Estado, o el Circo Price, ya en el distrito de Arganzuela. Estos ejemplos permiten afirmar que, en pocos años, Lavapiés se ha convertido en un espacio cultural de referencia".
Pero el compromiso del Gobierno municipal con este barrio se extiende también a otros ámbitos y se materializa en otras iniciativas. "Las administraciones estatal, regional y local han impulsado desde 1997 un programa de rehabilitación con inversiones por 54,8 millones de euros, a los que hay que añadir otros 77,1 en una segunda fase entre 2003 y 2008. Asimismo, hemos puesto en marcha un Plan de Acción que cuenta con la participación de las asociaciones vecinales y que incluye medidas tanto en materia de seguridad, movilidad, medioambiente o economía y consumo".
Madrid, como ha dicho el alcalde, está decidida a que la llegada del Museo de Artes y Tradiciones Populares a este barrio contribuya a revitalizar Lavapiés, así como a reforzar la oferta cultural de la ciudad. Es la misma estrategia seguida a través de otras iniciativas, como el Plan Director del Conde-Duque, que destinará buena parte de este centro cultural a la memoria de la ciudad, o Andén 0 que recupera para uso cultural antiguas instalaciones de Metro de Madrid./