Premiada la reforma de la calle Serrano
- La calle Serrano es un escaparate desde el que la ciudad se proyecta y mira hacia su futuro con una nueva filosofía del espacio público
- Nuevas aceras con mucho más espacio peatonal, renovado alumbrado y mobiliario, más árboles y nuevas oportunidades para la movilidad son las principales características de la reforma
- El proyecto de la calle Serrano ha sido una obra modélica en cuanto a la gestión de los recursos públicos, ya que se ha ejecutado sin coste para las arcas del Ayuntamiento y, por consiguiente, para el bolsillo de los madrileños
La delegada de Obras y Espacios Públicos, Paz González, responsable de este proyecto, recoge el premio.
Los lectores de Actualidad Económica y Expansión han elegido el proyecto de remodelación de la calle Serrano como el Mejor Proyecto Urbanístico. La delegada de Obras y Espacios Públicos, Paz González, responsable de este proyecto, ha recogido hoy este premio, un reconocimiento que destaca la creación de más de 3.000 plazas de aparcamiento subterráneo, la recuperación de espacio para el peatón, la sustitución del alumbrado público y el mobiliario urbano o la mejora ambiental y estética, por no mencionar la renovación de los servicios, la construcción de una nueva galería subterránea o el impulso aportado a esta nueva arteria comercial de la ciudad.
Un escaparate desde el que la ciudad se proyecta y mira hacia su futuro con una nueva filosofía del espacio público en el que el peatón es el verdadero protagonista de la escena urbana.
El proyecto "Tejido Urbano" de los arquitectos Clara Eslava y Miguel Tejada fue la propuesta ganadora del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento de Madrid en 2004 y el que mejor traducía a términos arquitectónicos el nuevo lenguaje urbano que necesitaba la calle Serrano.
Después de dos años de trabajos, la gran arteria comercial madrileña ha pasado de "proyecto" en manos de arquitectos y técnicos, en forma de papel, de planos, de infografías, de secciones... a "realidad" bajo los pies de los madrileños, en forma de aceras ampliadas, de calzadas mejoradas, de mobiliario urbano renovado o de un nuevo carril-bici, convirtiéndose en la calle del siglo XXI que merecía ser y poniendo en valor la importancia estratégica que tiene para la ciudad todo el entorno comercial intervenido, por la que pasean diariamente miles de madrileños y visitantes.
Bajo esa nueva piel ahora también discurre una gigantesca avenida subterránea de nuevas canalizaciones de servicios que son básicos para la cotidianidad de la vida en superficie y que han sido integralmente renovados para los más de 15.000 vecinos que viven en el entorno. Se trata de ese nuevo Serrano, invisible pero también imprescindible, la calle que se pisa pero no se ve.
Nuevas aceras, renovado alumbrado y mobiliario, más árboles y nuevas oportunidades para la movilidad con la construcción de un carril-bici y más de 3.000 plazas de aparcamiento subterráneas, que han permitido recuperar espacio público en detrimento del vehículo privado, mejorando la calidad del aire y el medio ambiente urbano.
Financiación
Pero además la calle Serrano ha sido una obra modélica en cuanto a la gestión de los recursos públicos, ya que se ha ejecutado sin coste para las arcas del Ayuntamiento y, por consiguiente, para el bolsillo de los madrileños. Esto es, los 110 millones de euros de inversión han sido financiados íntegramente mediante el modelo de concesión de obra pública, a través del cual la concesionaria ha ejecutado los trabajos de remodelación asumiendo la explotación de los tres nuevos aparcamientos construidos.