Respuesta on line a los recibos de la luz
- La nueva aplicación informática permite verificar si las cantidades facturadas a los consumidores son correctas
- La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) central ha reforzado el servicio con tres puntos de información específicos para la facturación eléctrica, atendidos por inspectores de consumo
- Hasta ahora se ha atendido a más de 1.600 consumidores por este tema
El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una campaña informativa que tiene por objeto verificar si las nuevas facturas mensuales de la luz suponen un perjuicio económico al consumidor. En esta campaña se enmarca el desarrollo de una aplicación informática -disponible en la web municipal www.munimadrid.es¬-, que permite verificar si las cantidades facturadas a los consumidores son correctas, tanto si tienen como si no tarifas con discriminación horaria. Además, la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) central ha reforzado el servicio mediante tres puntos de información específicos para la facturación eléctrica, atendidos por inspectores de consumo. Hasta ahora han atendido a más de 1.600 consumidores por este tema.
El cambio en el sistema de facturación eléctrica -de bimestral a mensual- ha generado una importante alarma social entre los consumidores, al afectar de forma generalizada a todos los usuarios domésticos de la energía eléctrica. Los consumidores están observando en sus últimos recibos de electricidad incrementos notables de los importes a pagar, debidos, en unos casos, a la forma de realizar las estimaciones del consumo en los meses en los que no se ha producido una lectura real del contador y, en otros, al incremento inusual de los consumos con respecto a periodos similares del año anterior.
A todo ello contribuye, sin duda, otra medida tomada por el Gobierno de España, la desaparición de la tarifa nocturna el pasado 1 de julio.
Aumento del número de consultas
Las 22 Oficinas Municipales de Información al Consumidor han acusado fuertemente el impacto provocado por esta situación. Sólo en lo que va del mes de febrero se han dado de alta más de 1.200 reclamaciones a las compañías eléctricas por problemas de importes inusualmente elevados en las facturas y/o lecturas estimadas.
La afluencia de ciudadanos que se presentan en la OMIC Central para solicitar información y plantear una reclamación se sitúa actualmente entre las 100 y 150 personas cada día. Desde primeros de febrero esta oficina ha atendido a más de 2.100 personas. De ellas, más de 1.600 han acudido a las dependencias municipales por la facturación eléctrica.
Para prestar un servicio de calidad a los consumidores madrileños, la OMIC Central ha puesto en marcha una campaña informativa sobre esta materia, en la que se incluye un programa de cálculo para verificar si la facturación realizada por las compañías ha sido correcta. Para realizar esta verificación, el consumidor tiene que presentar las dos últimas facturas mensuales, la primera estimada y la segunda real.
Además, se han establecido en la sede del Área de Gobierno de Economía y Empleo tres puntos de atención específicos para la facturación eléctrica, atendidos por inspectores de consumo de la OMIC, para la evaluación de las cantidades facturadas a los consumidores. Tras introducir los datos concretos de cada consumidor, se le facilita impreso el resultado obtenido en la evaluación, así como un modelo tipo de reclamación, que sólo tiene que completar con sus datos personales.
Estos puntos de atención se complementan con el soporte de los medios humanos y administrativos necesarios para organizar la gestión del servicio, minimizar los tiempos de espera de los consumidores y recibir las reclamaciones en los casos que proceda.
Tres euros de media
Cabe señalar que en el caso de las reclamaciones por lecturas estimadas -y tras atender a numerosos consumidores y evaluar sus facturas-, se ha constatado que el perjuicio económico no supera, por término medio, la cifra de tres euros, salvo en el caso de familias con consumos extraordinariamente elevados, en las que los importes son superiores.
Con todas estas medidas los servicios municipales se sitúan, una vez más, a la vanguardia en la calidad del servicio prestado a sus ciudadanos, proporcionando al consumidor madrileño una atención personalizada, ajustada a las necesidades que va planteando en materia de protección de los consumidores un mercado en constante evolución./