La hija pequeña
Fátima, de 17 años, es la menor de tres hermanas y crece en los suburbios dentro de una familia franco-argelina unida y afectuosa. Alumna aplicada, logra ingresar en la Universidad de París. Con el inicio de su vida adulta, decide independizarse y tomar distancia de su entorno familiar y de ciertas tradiciones. Comienza una relación, amplía su círculo social y se adentra en un universo desconocido, mientras lidia con un conflicto profundo: ¿Cómo permanecer fiel a uno mismo cuando armonizar las distintas dimensiones de la propia identidad parece una tarea imposible?