27 de abril de 2022. Día del Silencio (Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido)

Un año más los centros educativos del Programa Educar Hoy por un Madrid más sostenible se rebelaron ante el ruido e hicieron de este día una jornada reivindicativa que rebautizaron como “Día del silencio”.

Día del silencio

Cada último miércoles del mes de abril y desde 1996 se conmemora este día a nivel internacional para concienciar y alertar a la población sobre los riesgos que tiene el ruido para el trastorno auditivo y su impacto en la salud. No en vano la contaminación acústica es uno de los factores medioambientales que provoca más alteraciones en la salud humana, después de la contaminación atmosférica.

¿Sabías que la exposición prolongada a más de 80 dB, puede ocasionar la pérdida permanente de la audición? ¿O que las aves son un indicador de salud ambiental en las ciudades y que el exceso de ruido las extingue?

El pasado 27 de abril, como el resto de días del año, la banda sonora de la vida en nuestra ciudad se caracterizó por el ruido de obras, tráfico, grandes centros de ocio y hostelería… Pero un año más los centros educativos del Programa Educar Hoy por un Madrid más sostenible se rebelaron ante esta situación e hicieron de este día una jornada reivindicativa que rebautizaron como “Día del silencio”. Ellos sufren en primera persona este importante problema ambiental y es por ello que aprovecharon esta fecha destacada para concienciar a su entorno más cercano sobre la importancia de tener una ciudad más amable y silenciosa.

Diecisiete centros educativos de primaria y secundaria se pusieron manos a la obra con esta misión desde primera hora de la mañana y de nuevo volvieron a sorprendernos con sus acciones.

 

En centros como el CEIP Rufino Blanco o el IES Leonardo Da Vinci gracias a los carteles que adornaban pasillos, aulas y corchos, las diferentes comunidades educativas descubrieron datos y curiosidades acerca del impacto que tiene la contaminación acústica en nuestra salud. Ya en las aulas, los docentes visibilizaron este problema ambiental a través de presentaciones, reflexiones colectivas en tutoría como la realizada por el Colegio Sagrados Corazones, minutos de silencio e incluso aplausos silenciosos como en el CEIP Perú o relajaciones guiadas como forma de combatir el estrés y la ansiedad que produce el ruido en el alumnado del CEIP Winston Churchill.

Máscaras 

Otros centros aprovecharon este día para realizar pequeñas transformaciones en sus instalaciones para mitigar el ruido que se produce allí diariamente. Fue el caso del Colegio María Reina Jesuitinas que recubrió con pelotas de tenis las patas de las sillas o del CEIP Padre Poveda y CEIP Pablo Picasso, que trabajaron en el comedor la reducción del nivel de ruido. Los primeros otorgaron puntos a la mesa menos ruidosa que a final de mes elegirá el menú de un día, y los segundos, fueron compensados con 10 lechuguines (la moneda para intercambiar por productos de su huerto).

Ese día también recorrieron los pasillos y las aulas algunos personajes inesperados como Silín y Ruidón en el CEIP Prácticas Asunción Rincón los protagonistas de un cuento de la Sociedad Española de Acústica que recordaron al alumnado la importancia de mantener momentos de silencio en el centro. O Mr. Silencio y su ayudante que vigilaron las clases del CEIP Eduardo Rojo para comprobar que el cole era un lugar silencioso.

Algunos centros realizaron en esa jornada investigaciones muy interesantes. Por ejemplo en el CEIP Méjico, todos los cursos de primaria junto a sus tutores y en con colaboración con la Comisión de Movilidad del AMPA realizó un mapa del ruido del patio. En el IES Antonio Domínguez Ortiz realizaron redacciones sobre el significado que tiene el ruido para cada uno y en el Colegio San Alberto Magno utilizaron el Kit de Ecoauditoría del Programa para realizar mediciones de decibelios en diferentes lugares de su edificio y del entorno escolar.

Y así, poco a poco, llegó la hora del recreo y con él el plato fuerte de este día: las marchas silenciosas en el entorno educativo. Tal como propuso el profesorado en el I GT de este curso escolar, la idea era recorrer el centro y salir con carteles reivindicativos o con los oídos tapados. Así lo hicieron el alumnado del Colegio Jesús Maestro, CEIP San Cristóbal y del CEIP Méjico. De esta manera se visibilizó en nuestros entornos escolares la importancia de tener una ciudad silenciosa, y para ello, también debemos contribuir moviéndonos silenciosamente.

Muchas gracias por hacer de este 27 de abril una jornada para la concienciación en nuestros barrios y también por dar buena cuenta de ello a través de vuestras redes sociales como el IES Santamarca que no dejó de recordar a sus seguidores la importancia de este día. Porque en efecto, “la ecuación es simple: más ruido = menos salud”.

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