Preguntas frecuentes sobre la recogida de residuos orgánicos

Aprende a separar correctamente los residuos orgánicos: estarás transformando los residuos en recursos.

Los residuos orgánicos son básicamente aquellos compuestos de materia biodegradable como  restos de fruta y verdura, de carne y pescado, cáscaras de huevo, de marisco y de frutos secos, otros restos de comida, posos de café e infusiones, tapones de corcho (sin añadidos de plástico u otros materiales), cerillas y serrín, papel de cocina y servilletas sucias, y pequeños restos de jardinería. 

Consiste en la separación del contenido que anteriormente iba en el cubo de restos (tapa naranja) en dos fracciones diferenciadas. Por un lado, la nueva fracción, orgánica, que es susceptible de reciclarse obteniendo biogás y fertilizante, que irá al cubo gris con tapa marrón. Por otro lado, el resto de residuos no reciclables, que se continúa denominado fracción resto, e irá al cubo gris con tapa naranja.

Esta separación está vigente ya en varias ciudades europeas y españolas, y ahora se inicia su implantación en Madrid, en una primera fase dentro de unas zonas o barrios pioneros seleccionados.

Al separar de este modo, la cantidad de residuos de la fracción resto es menor, disminuyendo la carga del vertedero y aumentando, por tanto, su vida útil. Del mismo modo, el residuo que acaba en el vertedero es más estable, facilitando su gestión, y es menos contaminante al no tener carga orgánica y generar menos lixiviado. 

Los nuevos cubos de la fracción orgánica son grises con la tapa de color marrón. El cubo de restos, donde se depositan los residuos no reciclables, es gris con la tapa naranja.

Coexistirán junto a los cubos de restos, y estarán ubicados al lado de los mismos.

Actualmente, la recogida de residuos orgánicos se realiza en los siguientes 12 distritos: Arganzuela, Chamberí, San Blas-Canillejas, Villaverde, Tetuán, Moncloa-Aravaca, Ciudad Lineal, Villa de Vallecas, Puente de Vallecas, Latina, Vicálvaro y Hortaleza.

A partir del 1 de noviembre de 2019, se incorporan los distritos de: Retiro, Fuencarral-El Pardo, Carabanchel, Usera y Moratalaz.

A partir del 1 de diciembre de 2019, comienza la recogida en los distritos de: Salamanca, Chamartín y Barajas, y en septiembre de 2020 se incorporará el distrito de Centro.

La participación de los vecinos y comerciantes de los distritos seleccionados es muy importante para ayudar a la eficacia de la separación.

 

Puedes usar cualquier tipo de cubo o recipiente, aunque un cubo aireado, al contar con rendijas, tiene la ventaja de que posibilita la ventilación de los residuos del interior, facilitando el secado de los mismos y reduciendo así los olores y la acumulación de líquidos en el fondo de la bolsa.

No es obligatorio usar bolsas biodegradables pero es recomendable. Al ser más transpirables, evitan que se acumulen los líquidos que contienen los restos orgánicos, haciendo más cómodo su traslado. Además, como su nombre indica, se degradan junto con la materia orgánica, de manera que una vez en la planta de compostaje no es necesario separar la bolsa de plástico de los residuos, proceso que sí que hay que hacer con las bolsas convencionales.

No, los residuos siempre deben depositarse embolsados, para minimizar el derrame de líquidos y la generación de olores dentro del contenedor.

Siempre y cuando esté separado correctamente de su envase, el contenido puede ir al contenedor de materia orgánica, y el envoltorio, al cubo que corresponda. De no estar bien separado, deberá ir todo a la bolsa de resto. 

Siempre que el papel esté compuesto de celulosa, puede hacerse, dado que es orgánico y puede ser descompuesto. Solo debe ir si está manchado de restos de comida o aceite. El papel limpio debe ir al contenedor de papel, para hacer papel nuevo. 

No, los residuos domésticos de índole biológico-sanitaria pertenecen al contenedor de resto, que es donde deben ser depositados también los papeles manchados de los mismos. Especialmente el depósito de tiritas u otros apósitos similares, que además suelen estar compuestos en parte o totalmente por materiales no orgánicos. 

Tanto las servilletas como el papel y el cartón se pueden tirar en el contenedor de la orgánica solo si están sucios de restos alimentarios. Se pueden depositar en este contenedor porque tanto el papel como el cartón están hechos de celulosa, material vegetal biodegradable. No pueden ir a la orgánica si están sucios de productos no alimentarios, por ejemplo, de pintura.

Por supuesto, esto no aplica al papel limpio, que se deposita en los contenedores que comparte con el cartón limpio habilitados para tal uso. 

En el cubo de la orgánica se puede tirar el poso del café pero no las cápsulas porque tienen componentes de plástico o de aluminio. Si se usan cápsulas para preparar el café hay que llevarlas preferiblemente a un punto limpio donde son recogidas separadamente y se reciclan.

Sí, las bolsas de infusiones se pueden tirar con los residuos orgánicos incluso si llevan una grapa. Esto es debido a que tanto las hojas del té como la bolsa y la etiqueta están hechas de componentes orgánicos biodegradables. Respecto a las grapas, quedan muy pocas marcas que las usen en las bolsas de infusiones, de manera que su efecto podría considerarse prácticamente despreciable.

No. Los excrementos y las arenas para gatos van al contenedor de tapa naranja (resto). Aunque son biodegradables, los excrementos no se pueden mezclar con los residuos orgánicos porque pueden contener microorganismos que pueden permanecer en estos materiales a pesar del proceso de compostaje. Para evitar riesgos sanitarios, hay que depositar estos residuos en el contenedor de tapa naranja (resto). Las arenas para gatos tampoco se pueden mezclar con la orgánica porque están hechas de materiales inorgánicos. 

Aunque los excrementos y la celulosa que contienen los pañales sucios son orgánicos, los demás componentes no lo son. Al estar mezclados con el absorbente, son muy difíciles de separar y, por lo tanto, de reciclar. Por eso se considera que los pañales no son un residuo orgánico y se deben tirar en el contenedor de tapa naranja (resto). Lo mismo se aplica para las compresas.

Es interesante recordar la existencia de la alternativa de pañales de tela reutilizables para reducir la generación de residuos con destino al vertedero.

Se consideran pequeños restos de jardinería los ramos de flores, el césped cortado, hojas muertas y restos de hojarasca, pequeños tallos de plantas ornamentales, etc. Siempre que se produzcan en pequeñas cantidades. Se excluyen, ramas y troncos leñosos (a partir de 80 mm de diámetro), que hay que llevar a un punto limpio. 

Depende. Aquellas maderas o restos de las mismas no tratados podrían tirarse en el cubo de orgánica. Sin embargo, hay un gran riesgo de confusión, si no se está seguro, lo mejor es llevarlo al punto limpio o al cubo de restos (así como al de envases cuando corresponda).

No. Es cierto que en algunos casos tienen origen orgánico, pero dada la variedad de productos existentes y la existencia de circuitos específicos de recogida (puntos limpios, contenedores en calle…) no van a la bolsa de orgánica. 

Es posible que, si tienes dudas sobre un residuo concreto, lo correcto sea llevarlo a tu Punto Limpio más cercano. Los Puntos Limpios reciben ropa y calzado, radiografías, aerosoles, pilas alcalinas, salinas y baterías de móvil, baterías de automóvil, cartuchos de tinta y tóner, aceite mineral o sintético de motor, aceite vegetal de cocina, envases contaminados, pinturas y disolventes, CDs/DVDs, cintas de video, aparatos eléctricos o electrónicos, fluorescentes y bombillas de bajo consumo, escombros, poda, envases, medicamentos, maderas, muebles, estanterías, somieres y demás, colchones, lavavajillas, cocinas y lavadoras, frigoríficos y aires acondicionados, metales, papel y cartón, vidrio y termómetros.

Si después de leer esta lista sigues teniendo dudas, deposita siempre ese residuo en el contenedor de restos. De este modo, se elimina la posibilidad de “contaminar” los residuos orgánicos con otros, y dificultar o impedir así los procesos de compostaje o de generación de biogás.

En todo caso, puedes concultar tus dudas, llamando al 010 o a través del correo electrónico organica@madrid.es

 

Los residuos depositados en los contenedores de la calle serán recogidos diariamente excepto las noches de Nochebuena y Nochevieja.

En cuanto al lavado intensivo de los contenedores instalados en la vía pública, se realiza como mínimo una vez cada dos meses, y una vez al mes en julio y agosto. Mensualmente, se realiza un saneamiento del entorno y de la parte inferior de los contenedores.

Sin embargo, se considera necesario recordar que la responsabilidad de limpieza de los cubos comunitarios de orgánico corresponde a la comunidad de vecinos, igual que con el resto de cubos. 

A partir del su incorporación a esta recogida, todos los generadores de residuos orgánicos están efectivamente, obligados a aplicar esta nueva fracción orgánica en su reciclaje.

Todos los ciudadanos tenemos una responsabilidad común: cuidar el medio ambiente. Hacer lo posible para frenar el cambio climático y la desertización y deterioro de nuestro territorio, así como frenar los riesgos para la salud que la contaminación lleva aparejados. En este caso concreto, la reducción de residuos orgánicos en vertederos redunda en menos gases de efecto invernadero y menos contaminantes filtrados a los acuíferos de los que se nutre nuestra comunidad. Por esto es precisa la colaboración en la separación de residuos, pues la única manera de conseguir cuidar el medio ambiente es hacerlo entre todos y todas.

Es muy importante. Solo debes pensar en la basura que produces cada día, y multiplicarla por una semana, o un mes, o un año, para darte cuenta del efecto que el reciclaje puede tener. Más aún si son dos personas las que reciclan, o tres, o un bloque de viviendas entero…

Además, la separación en origen es el modo más efectivo para que el reciclaje pueda realizarse de manera eficiente. Muchos materiales se echan a perder o apenas pueden ser reaprovechados debido a la mezcla de distintos tipos de residuos. 

Sí, se separan, nunca se recogen todos juntos. En su mayoría, cada camión recoge un tipo de residuo. Algunos camiones tienen separaciones compartimentadas en el interior para que los contenidos de los distintos cubos sigan separados al recogerlos.

A partir de los residuos orgánicos seleccionados en origen, mediante procedimiento de digestión anaerobia, se generará biogás y un digesto con propiedades fertilizantes apto para obras de restauración de taludes y mejoras ambientales del terreno.

Al ser tratado de manera adecuada, mediante compostaje aerobio, se consigue compost, cuyos usos son como abono agrario y para la recuperación de suelos dañados.

Sí, por supuesto, con los residuos existentes en la bolsa de resto, se procura su reaprovechamiento mediante digestión anaerobia, pero su efectividad es menor. La mezcla con otros residuos hace que las reacciones químicas necesarias para la generación de biogás sean menos efectivas, muchas veces resultando en productos de una calidad inferior.

Con este cambio, se obtendrá más y mejor biogás y fertilizante, lo que redundará en el beneficio de todos los ciudadanos de Madrid. 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos personalizados. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta su uso, pulse aquí para más información.

Cerrar
Subir Bajar